Apenas en tres meses: 9 feligreses asesinados y otros 25 secuestrados en un estado de Nigeria


Imagen referencial. / Crédito: Canva.

Los ataques contra parroquias en Nigeria han dejado, en los últimos tres meses, nueve muertos y otras 25 personas secuestradas en el estado de Kaduna, ubicado en el centro-norte del país africano.

Esta información fue suministrada por el P. Christian Okewu Emmanuel, quien se desempeña como canciller de la arquidiócesis de Kaduna, en una carta enviada al secretariado general católico en Abuja y reseñada por la agencia vaticana Fides.

Un informe publicado en enero contabilizó a 4.849 cristianos asesinados por su fe en Nigeria entre octubre de 2024 y septiembre de 2025. Esta gravísima situación de persecución religiosa ha propiciado las reacciones del Papa León XIV y de prominentes líderes occidentales, entre ellos el presidente Donald Trump.

El Santo Padre, en febrero, expresó su dolor por la violencia anticristiana en Nigeria y elevó sus oraciones por las víctimas y sus familiares. También ha pedido reiteradamente la liberación de todos los secuestrados. Por su parte, el presidente Trump, advirtió a finales de 2025 a los terroristas islámicos que serían eliminados si no frenaban las matanzas.

“El último ataque tuvo lugar el jueves 21 de mayo en la estación de Kurmin Bongo. Los terroristas actuaron entre las diez de la noche y la una de la madrugada, en medio de una fuerte tormenta”, contó el P. Okewu.

“A pesar de los esfuerzos del grupo de vigilancia, cinco personas fueron asesinadas y otras diez secuestradas; dos de ellas pudieron ser liberadas gracias a la intervención del propio grupo de vigilancia”, informó en su carta.

Este fin de semana, un obispo nigeriano —con ocasión de la Solemnidad de Pentecostés— exhortó a los cristianos a invocar al Espíritu Santo frente a la violencia, los secuestros y el odio que afectan a la nación.

“Debemos pedir al Espíritu Santo (…). Oremos para que esa misma fuerza divina derribe los enclaves que mantienen cautivos a los hijos de Dios en Nigeria y los libere, dejando sin poder a sus captores y torturadores”, expresó Mons. Emmanuel Badejo.

Sobre los ataques en Kaduna, el sacerdote canciller remarcó que han ocasionado el desplazamiento forzado de muchas personas en el estado y explicó que la arquidiócesis ha pedido al gobierno que se dedique con mayor esfuerzo a proteger a los más vulnerables.

La violencia no es exclusiva del estado de Kaduna. Fides señala que el gobierno nigeriano ha pedido a los habitantes de los estados de Kwara y Kogi suspender las celebraciones religiosas temporalmente en zonas montañosas.

Además, 37 feligreses secuestrados el pasado 5 de abril, Domingo de Resurrección, siguen en cautiverio en Ariko, en el área de gobierno local de Kachia. Para su liberación, los captores exigen casi 630.000 euros y 35 motocicletas, amenazando con asesinarlos si no se cumplen sus demandas.