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Los obispos polacos defendieron el significado constitucional del matrimonio, afirmando que ello no implica actuar “contra nadie ni menoscabar la dignidad de nadie”. Los prelados se pronunciaron a raíz de que las ciudades polacas han comenzado a registrar a las parejas del mismo sexo tras un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE).
“El respeto a cada persona no significa renunciar a la verdad sobre el matrimonio que la Iglesia ha predicado desde sus inicios”, declaró el Consejo de la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca en un comunicado del 22 de mayo, firmado por su presidente, Mons. Wiesław Śmigiel.
Varsovia y Breslavia han comenzado a inscribir los certificados de “matrimonio” entre personas del mismo sexo en el registro civil polaco, después de que el primer ministro Donald Tusk se comprometiera a implementar un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de noviembre de 2025, que exige a los Estados miembros a reconocer dichas uniones contraídas en otros países del bloque.
En su respuesta, los obispos recuerdan que el artículo 18 de la Constitución polaca establece que “el matrimonio, como unión de un hombre y una mujer, así como la familia, la maternidad y la paternidad, estarán bajo la protección y el cuidado de la República de Polonia”.
Esto no es una mera formalidad, afirman los obispos, advirtiendo que “las interpretaciones extensivas de la ley pueden debilitar la concepción constitucional del matrimonio”. Sostienen que “cuestiones tan fundamentales no deben resolverse mediante interpretaciones que susciten serias preocupaciones sociales y constitucionales”, y señalan, en cambio, una realidad profundamente arraigada en “el ordenamiento jurídico polaco, la tradición cultural y la concepción cristiana del matrimonio y la familia, que durante siglos han contribuido a moldear la comprensión europea de la humanidad”.
El Episcopado recalcó que el debate sobre el matrimonio “debe llevarse a cabo con responsabilidad, serenidad y una genuina preocupación por el bien común”.
Polonia registrará los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en países de la UE
Mientras tanto, el diputado eslovaco Michal Šabo contrajo “matrimonio” con su pareja masculina en Hainburg (Austria), justo al otro lado de la frontera eslovaca, donde la unión entre personas del mismo sexo es legal. Šabo desea que Eslovaquia reconozca su unión, pero la Constitución del país define el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer desde 2014, y una enmienda de septiembre de 2025 solo reconoce dos sexos: masculino y femenino.
Šabo sabe que Eslovaquia no puede registrar la unión y que, en última instancia, demandaría al país por ello, advirtió el exministro Milan Krajniak. Los progresistas “no buscan la tolerancia”, sino que pretenden que los demás “acepten su visión del mundo”, afirmó el exministro.
En abril, tras las elecciones en Hungría, el Tribunal de Justicia de la UE dictaminó que la ley de 2021, aprobada bajo el mandato del entonces primer ministro Viktor Orbán, que limita la promoción de temas LGBT y de género a menores, infringía los valores fundacionales de la UE.