
El Papa León XIV en su primer encuentro con la Renovación Carismática Católica, en el Aula Pablo VI en el Vaticano,. / Crédito: Vatican Media.
En su primer encuentro con los miembros de la Renovación Carismática Católica (RCC), el Papa León XIV resaltó 5 “aspectos clave” de su experiencia espiritual y los alentó a seguir su misión “procurando no ceder jamás al deseo de autopromoción, ni a la búsqueda de poder o prestigio personal”.
“Me alegra tener mi primer encuentro con la Renovación Carismática Católica”, a la que “Dios ha bendecido a sus comunidades con muchos dones, incluyendo una gran vitalidad espiritual”, dijo el Santo Padre ante miles de carismáticos católicos reunidos este sábado 30 de mayo en el Aula Pablo VI en el Vaticano.
“Para la Renovación Carismática Católica, los años posteriores al Concilio Vaticano II fueron una época de gran expansión y crecimiento, de integración en la vida de la Iglesia, así como de consolidación de sus estructuras de servicio”, continuó León.
El Papa pasó luego revista a algunos mensajes de sus predecesores, como San Pablo VI que en 1975 animó a la RCC a dar testimonio de la renovación espiritual en un mundo secularizado, o San Juan Pablo II que la alentó comunicar el “celo por el Evangelio a quienes los rodean”.
León XIV también citó a Benedicto XVI, cuando en 2008 destacó que la Renovación Carismática Católica ha recordado a la Iglesia la actualidad de los carismas o dones del Espíritu Santo, para concluir con Francisco quien consideraba a la RCC como una “corriente de gracia”.
5 aspectos clave de la Renovación Carismática Católica
1. Bautismo en el Espíritu: El Papa León XIV destacó que el camino de fe de la RCC “tiene su origen en la experiencia personal del Espíritu Santo, que ha permitido que la gracia del Bautismo se manifieste en cada uno de ustedes, llevándolos a una clara conciencia del amor de Dios” y “esta es la primera experiencia poderosa de la gracia que el mismo San Agustín tuvo tras su conversión”.
“El Espíritu Santo también les ha permitido saborear la dulzura de Cristo. Para ustedes, también, la vida ha cambiado desde ese momento. Dios dejó de ser una mera idea y se convirtió en la expresión real y suprema de la paternidad. Su Espíritu ha traído reconciliación interior, paz y liberación de los apegos mundanos y la opresión del pecado”, lo que los anima a ser “testigos y heraldos de su amor, llevando su consuelo a quienes sufren de vacío y soledad”.
2. Oración de alabanza: León XIV también subrayó que “a partir de esta cautivadora experiencia del Espíritu Santo comenzó una nueva vida de oración, que se manifestó en una nueva capacidad para el diálogo espontáneo y sincero con Dios, y en una nueva apertura a la alabanza, la adoración y la acción de gracias”.
“La adoración y la alabanza, tan características de sus encuentros, son aspectos esenciales de la oración cristiana, y ustedes han contribuido a redescubrirlas y a que vuelvan a ocupar un lugar central en los últimos años”, remarcó.
3. La Palabra de Dios: “El Espíritu Santo inspiró la Palabra de Dios revelada y es quien la mantiene siempre viva y activa en la Iglesia, haciendo que resuene en los corazones de los creyentes, especialmente en la Liturgia”, dijo el Papa.
Por lo tanto, “la Escritura se ha convertido para ustedes en una maravillosa fuente de alimento espiritual que ilumina y consuela. Es, asimismo, una fuente de discernimiento para guiar sus decisiones diarias y da sustancia a la oración comunitaria, permitiéndoles dirigirse al Señor con palabras inspiradas por Dios mismo”.
4. Comunión. León XIV destacó que “el Espíritu Santo es la fuente de la comunión” y recordó que León XIII animaba a rezarle por la unidad de los cristianos. “Sin duda, ustedes comprenden la importancia de esta invitación, pues ha visto que la unidad en la Iglesia es fruto del Espíritu”, dijo.
“Es el Espíritu quien crea armonía entre los diversos carismas y componentes de la Renovación Carismática, así como con nuestros hermanos y hermanas de otras denominaciones cristianas”, resaltó León.
5. La caridad: “La renovada presencia del Espíritu ha despertado en ustedes una nueva capacidad de amar, inspirada por la caridad divina misma. Este amor se dirige a Dios y a sus hermanos y hermanas, e inspira cercanía y compasión, especialmente por los que sufren”, aseguró el Papa.
“Muchas obras de caridad para los necesitados, tanto espiritual como físicamente, han surgido de la Renovación Carismática Católica. Los invito, pues, a mantener vivo este amor por los pobres, que revela el verdadero rostro de Dios”, agregó.
Una exhortación final
Tras agradecerles, el Papa León XIV alentó a los miembros de la Renovación Carismática Católica a seguir su misión poniéndose “al servicio de las diócesis y parroquias, ofreciendo su experiencia y métodos de evangelización. Sigan fielmente la guía de sus sacerdotes y, en su discernimiento comunitario, escuchen las voces de las personas sabias, aunque no pertenezcan a sus grupos”.
Para concluir los exhortó así: “Cultiven la armonía y la cooperación entre las comunidades a las que pertenecen, procurando no ceder jamás al deseo de autopromoción, ni a la búsqueda de poder o prestigio personal”.