
Dolly Parton durante el estreno en Los Ángeles de Joyful Noise, celebrado en el Grauman’s Chinese Theatre el 9 de enero de 2012. | Crédito: Tinseltown/Shutterstock.
La Diócesis de Knoxville (Estados Unidos) lamentó el fallecimiento de la artista estadounidense y oriunda de Tennessee Dolly Parton, y reflexionó sobre su legado.
“Lamento mucho enterarme de su fallecimiento y estoy rezando por quienes lloran su pérdida”, señaló el Obispo de Knoxville, Mons. Mark Beckman, en un comunicado. “Hizo una maravillosa contribución a nuestro mundo y a nuestra comunidad, y la extrañaremos profundamente”.
La artista falleció el 25 de agosto a los 80 años, tras una breve lucha contra el cáncer. Parton es recordada en todo el mundo por su labor como cantante, compositora, actriz, empresaria y filántropa, en una trayectoria que se extendió por más de 60 años.
“El este de Tennessee conocía a Dolly Parton como algo más que una estrella de fama mundial. La conocíamos como una de los nuestros”, afirmó la diócesis en un comunicado.
“Estas colinas y estas iglesias la formaron. Su vida demuestra lo que puede surgir de la fe, la perseverancia, la imaginación y el amor al prójimo, incluso desde orígenes humildes”, señaló el comunicado.
Parton, quien no era católica, cantaba y hablaba con frecuencia sobre su fe cristiana y su amor por Jesús. Algunas de sus posturas públicas —entre ellas su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo— diferían de la enseñanza católica. No expresó públicamente su postura sobre el aborto.
“Cantó por primera vez en una pequeña iglesia pentecostal, mucho antes de que el mundo conociera su nombre”, indicó el comunicado diocesano. Parton incorporó el Salón de la Fama de la Música Góspel Sureña a su parque temático Dollywood.
“Nunca ocultó su fe. Esta se manifestó en los himnos que grabó a lo largo de seis décadas, en la franqueza con la que hablaba de Dios y en los millones de libros gratuitos que su Biblioteca de la Imaginación ha puesto en manos de los niños”, señaló.
La vida de Parton “llevó el espíritu de nuestro hogar en las montañas mucho más allá de las Grandes Montañas Humeantes”, afirmó la diócesis.
“Como católicos, la encomendamos a la misericordia de Dios todopoderoso. Rezamos para que Jesús, que es la resurrección y la vida, la reciba en su reino eterno”, expresó.
Recuerdan la “generosidad” de Parton
El P. Jim Sichko, misionero pontificio de la misericordia que en reiteradas ocasiones se ha referido a Parton como amiga, también lamentó el fallecimiento de la artista y la describió como “una mujer cuyos extraordinarios dones llegaron mucho más allá del escenario”.
“Como misionero pontificio de la misericordia, recordaré a Dolly no simplemente como un ícono de la música estadounidense, sino como una mujer que comprendió que las bendiciones están hechas para compartirse”, afirmó Sichko en un comunicado.

Sichko, sacerdote de la Diócesis de Lexington, recordó que tuvo “el privilegio de recibir a Dolly en mi iglesia en varias ocasiones”. Y añadió: “Utilizó generosamente su presencia y su influencia para ayudar a recaudar fondos destinados a apoyar mi ministerio y sus obras de misericordia”.
Parton “nunca olvidó de dónde venía y parecía no olvidar nunca a las personas que necesitaban una mano amiga”, dijo Sichko.
“Su fe, generosidad, sentido del humor y espíritu inconfundible conmovieron a millones”, aseguró.
“Mi fe influye en todo lo que hago porque sí creo que, a través de Dios, todo es posible”, dijo Parton en una entrevista concedida a Fox News en 2023. “Por eso siempre le pido a Dios que bendiga todo lo que hago y a las personas con las que trabajo, que ponga en mi vida todas las cosas y personas adecuadas, y que aparte las equivocadas”.
“Así que trato simplemente de vivir con amor tanto como puedo”, afirmó.
Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.