
Daniel Ortega, dictador de Nicaragua. Crédito: Shutterstock.
Organismos internacionales y nicaragüenses en el exilio respondieron a Daniel Ortega, dictador de Nicaragua, tras el anuncio que hizo sobre una reforma constitucional para excluir de las elecciones a la oposición, a quienes tilda de “golpistas” y “terroristas”.
El viernes 31 de julio y en un acto oficial en Managua, Ortega anunció una reforma de la Constitución, que realizaría en coordinación con la Asamblea Nacional, que controla desde el ejecutivo con Rosario Murillo, su copresidenta y esposa.
“Nosotros tenemos que luchar para fortalecer la paz y fortalecerla con leyes”, dijo el dictador, asegurando que con las “reformas” que propone no se les dará “espacio a los terroristas, a los golpistas, donde venir a organizar de nuevo guerras”, dijo Ortega según informa Efe.
El mandatario se refirió a lo ocurrido en 1856, cuando los dos partidos que eran mayoría entonces se enfrentaron, lo que permitió al “filibustero estadounidense William Walker autoproclamarse presidente de Nicaragua”.
Este anuncio de Ortega matiza de alguna forma lo que dijo el 19 de julio, al celebrar los 47 años de la revolución sandinista: “No volverá a haber elecciones para que ellos (la oposición) intenten atrapar el gobierno, atrapar el poder”.
La reacción de la OEA y la CIDH
La Organización de Estados Americanos (OEA) anunció que este miércoles 5 de agosto, en su sede en Washington D.C., realizará unareunión extraordinaria “para analizar la situación en Nicaragua” y analizará la posibilidad de reunir a los ministros de relaciones exteriores para evaluar la situación del país centroamericano.
De otro lado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos(CIDH) publicó una nota en la que “repudia las declaraciones realizadas por Daniel Ortega, en las que anunció que en Nicaragua ‘no volverá a haber elecciones’, así como la iniciativa de reforma a la Constitución presentada por la Asamblea Nacional, orientada a perpetuar el ejercicio del poder, restringir la competencia política y eliminar las condiciones necesarias para la alternancia democrática”.
La reforma constitucional se verá en el parlamento nicaragüense el próximo 1 de septiembre.
Al respecto, la CIDH “insta a Nicaragua a abstenerse de adoptar reformas contrarias a sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y a restablecer las condiciones para el ejercicio efectivo de los derechos políticos, a fin de que la ciudadanía pueda elegir y ser elegida en elecciones libres, auténticas, periódicas y competitivas”.
“Ortega planea votaciones pero no elecciones”
Arturo McFields, exembajador de Nicaragua ante la OEA, dijo a ACI Prensa este 3 de agosto que “Ortega planea votaciones, pero no elecciones. En Nicaragua llevamos años en que no se respeta el derecho fundamental básico de elegir y ser elegido”.
“El régimen tiene temor hasta de hacer unas elecciones fraudulentas por temor a una sorpresa inesperada”, resaltó.
Para el P. Edwing Román, sacerdote nicaragüense exiliado desde hace cinco años y que actualmente es vicario de la parroquia Santa Agatha en Miami, Florida (Estados Unidos), lo anunciado por Ortega “no es sorpresa. Desde hace años encarceló, exilió” a miembros de la oposición.
En declaraciones a ACI Prensa este lunes, el sacerdote recordó que Ortega “ha controlado el Consejo Supremo Electoral, reformó la Constitución a su antojo y conveniencia e inventó la ‘copresidencia’”.
“Ahora se ‘destapó’, como decimos en Nicaragua: dejó de fingir y confirmó su dinastía familiar. Este anuncio no demuestra fuerza sino miedo porque siempre ha sido ilegítimo producto de una organización terrorista, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, el FSLN”.
Ortega y Murillo han destruido “toda la base jurídica del sistema electoral”
“Los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo en 2025 hicieron una reforma total a la Constitución Política de Nicaragua e inconstitucionalmente sumaron un año más para el periodo electoral que de manera fraudulenta fueron electos”, recordó a ACI Prensa la investigadora Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua: Una Iglesia perseguida, que da cuenta de miles de ataques de la dictadura contra los católicos, desde 2018.
“Las elecciones nacionales se tenían que celebrar el próximo en noviembre de 2026 pero con las reformas la fecha se trasladó para 2027, ahora mediante otro artilugio ilegal piensan ser reelectos para siente años más”, alertó Molina.
Para concluir, la investigadora exiliada resaltó que “ellos se han encargado de destruir toda la base jurídica del sistema electoral, han cerrado arbitrariamente partidos políticos opositores y han aniquilado a la oposición. Su fin último es perpetuarse en el poder y seguir administrando a Nicaragua como una finca”.