Mons. Gallagher: “Fuimos a Moscú para hablar de paz”


El Arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales; y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa conjunta tras sus conversaciones en Moscú el 25 de agosto de 2026. | Crédito: Ramil Sitdikov / POOL / AFP vía Getty Images).

El Arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, concluyó el viernes 28 de agosto su visita a Rusia, cuyo principal objetivo fue promover la paz, aunque por el momento las conversaciones políticas y diplomáticas mantenidas en Moscú no hayan dado lugar a resultados concretos.

“Fuimos a Moscú para hablar de paz, para alentar a las almas inquietas a causa de la guerra y decirles: tengan valor, abracen el camino de la paz, mantengan la esperanza de creer en un día mejor”, subrayó Mons. Gallagher en una entrevista con los medios del Vaticano publicada este domingo en Vatican News.

Durante la primera jornada de la visita, Mons. Gallagher se reunió con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, aunque no fue recibido por el jefe de Estado ruso, Vladimir Putin. Tras una conversación de más de una hora, ambos comparecieron ante la prensa, ocasión en la que el representante de la Santa Sede reiteró el llamamiento de León XIV para poner fin a la guerra en Ucrania.

“La Santa Sede no entra en los detalles de las negociaciones ni propone soluciones técnicas, porque esa es responsabilidad directa de las partes beligerantes”, declaró en la entrevista posterior concedida a los medios vaticanos. Recordó también la importancia de que las partes enfrentadas puedan “iniciar seriamente un diálogo”.

“Lo hace dirigiéndose tanto a la Federación Rusa como a Ucrania y a otros países, pidiéndoles que no escatimen esfuerzos para crear espacios de diálogo”, aseveró.

Un diálogo “difícil”

Mons. Gallagher reconoció, sin embargo, que hablar de paz en Rusia supone “un diálogo difícil”, ya que “cuanto más se prolonga la guerra, más complicado será restablecer las relaciones: hay muchas víctimas, muchas heridas abiertas”.

Aun así, destacó que “la diplomacia ofrece y promete una posible solución”.
“Esto es también lo que nosotros, como Iglesia, tenemos la responsabilidad y el deber de proclamar”, remarcó.

Durante la reunión con Lavrov también se abordaron posibles iniciativas humanitarias y la situación de los niños afectados por la guerra. La Santa Sede expresó su voluntad de seguir prestando apoyo espiritual, diplomático y humanitario.

Una dimensión que, según Mons. Gallagher, es “fundamental”.

“En este ámbito, la Santa Sede ya está ofreciendo su contribución, un compromiso que hasta ahora ha sido muy apreciado. También el Santo Padre, antes de partir, me dijo: ‘Hay que insistir en la dimensión humanitaria’. Y así lo hemos hecho. Esperamos que la misión de paz del cardenal Zuppi continúe y que pueda regresar pronto a Moscú, también para ser testigo de todo lo que la Iglesia local y las comunidades católicas están haciendo”, explicó.

El cardenal italiano Matteo Zuppi, que viajó a Moscú en 2023 y 2024 como enviado especial del Papa Francisco para promover la paz, desempeñó un papel destacado en la protección y el regreso a Ucrania de los miles de niños deportados ilegalmente a Rusia.

La visita de Mons. Gallagher en agosto de 2026 constituye el regreso más reciente de la diplomacia directa de la Curia Romana a territorio ruso.

Acercamiento con la Iglesia ortodoxa rusa

El Arzobispo Gallager también visitó la catedral ortodoxa de Cristo Salvador, uno de los principales símbolos religiosos de Moscú.

Allí fue recibido por Igor Yakimchuk, vicepresidente del Departamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores del Patriarcado de Moscú. En este contexto, el representante de la Santa Sede mantuvo un encuentro con el metropolita Antonij de Volokolamsk, responsable de ese mismo departamento.

La reunión permitió abordar asuntos de interés común y mantener abiertos los canales de comunicación entre la Santa Sede y la Iglesia ortodoxa rusa en un momento especialmente delicado para la región.

Se trata de un gesto que, en cierta medida, contribuye a recomponer los vínculos entre ambas Iglesias, seriamente deteriorados tras el apoyo explícito del patriarca Cirilo a la invasión rusa de Ucrania.

Encuentro con la minoría católica rusa

El secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Santa Sede dedicó la última jornada de su visita a la pequeña comunidad católica de la Federación Rusa.

La Iglesia Católica constituye una minoría en el país, con alrededor de 800.000 fieles entre una población de más de 146 millones de habitantes, lo que representa aproximadamente el 0,5 % del total. Está organizada en cuatro diócesis, articuladas en torno a la Archidiócesis de la Madre de Dios en Moscú.

Durante su estancia, Mons. Gallagher celebró una misa en la catedral de la Inmaculada Concepción de Moscú y mantuvo encuentros con sacerdotes, religiosos, religiosas y obispos católicos del país.