
El Papa León XIV en la audiencia general de este miércoles en el Vaticano. Crédito: Vatican Media.
El Papa León XIV alentó a los sacerdotes, que participan del XI Simposio del Clero en Portugal, a no dejarse llevar por miedos estériles ni entusiasmos ingenuos en el trato con sus pares.
“En los diferentes encuentros y en los diálogos más informales, sin dejarse llevar por entusiasmos ingenuos ni alimentar miedos estériles, evitando palabras que humillen o dividan, que se multiplique la franqueza que ilumina, calienta y abre caminos”, señaló el Santo Padre en el texto leído por el Nuncio Apostólico en Portugal, Mons. Andrés Carrascosa, en la sesión inaugural del simposio el 31 de agosto.
Según informa la agencia Ecclesia, del episcopado portugués, el Nuncio leyó el mensaje del Papa ante los participantes del evento que se realizará hasta el 3 de septiembre en el Centro Pablo VI de Fátima, bajo el lema “Hermanos en el sacerdocio y testigos del Evangelio”.
En su mensaje, el Papa León destacó la importancia de contar con la “diversidad e incluso con las tensiones” en el ámbito sacerdotal, porque “el Espíritu Santo se sirve creativamente de todo para reavivar en los corazones el celo por la misión común”.
Finalmente, el Pontífice invocó para los sacerdotes portugueses el don de “la sabiduría divina para el camino conjunto”, el “entusiasmo para los pasos vacilantes” y “el don de la unidad para todos”.
Para vivir un sacerdocio sano no se debe “caminar solo”
En su discurso, el representante del Papa en Portugal destacó que “la única manera de vivir un sacerdocio sano es no caminar solo”, ya que “ningún pastor existe solo” y que, para acompañar a las demás personas, es necesario “tener acompañamiento espiritual”.
“Nadie que no esté acompañado sabe cómo acompañar a los demás. Quienes dejan de recibir orientación corren el riesgo de no poder reconocer lo que les ocurre a sí mismos”, resaltó el arzobispo.
Tras alertar sobre el sufrimiento que causa el clericalismo, Mons. Carrascosa destacó la importancia de tener sacerdotes que lleven a otros “el corazón del Evangelio” y que compartan “experiencias de vida cristiana”, “ayuda mutua e incluso compartir bienes, incluidos los materiales”, advirtiendo contra las exigencias de una “vida individualista e incluso burguesa”.
“A veces, dentro del presbiterio diocesano, lamentablemente, no es el amor mutuo lo que nos distingue”, alertó, y agregó que es necesario “capacitarse para la comunión, capacitarse para trabajar juntos”.
Compartir la vida
Por otro lado, Mons. Vitorino Soares, presidente de la Comisión Episcopal para las Vocaciones y los Ministerios, señaló que “el tema y el programa de este simposio nos invitan a redescubrir la belleza de caminar juntos, fortalecer los lazos de fraternidad, compartir la vida y renovar el compromiso evangelizador de la Iglesia”.
En el simposio se revisan los resultados de una encuesta sobre los “Retos de la vida sacerdotal en Portugal”, realizada de forma anónima entre los participantes del simposio del clero, que recoge datos sobre “el autocuidado de cada sacerdote, a nivel emocional, espiritual y psicológico” en el marco de su ministerio pastoral.