
El Papa León saluda a un grupo de religiosos el sábado 21 de febrero en el Vaticano. | Crédito: Vatican Media.
El Vaticano puso en marcha hace mes y medio una nueva iniciativa destinada a garantizar atención sanitaria a religiosos hombres y mujeres, misioneros y otras personas vinculadas a la Iglesia que actualmente no están cubiertas por el Fondo de Asistencia Sanitaria (FAS), el organismo encargado de proporcionar cobertura médica al personal eclesiástico, religioso y laico de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano.
“El proyecto quiere garantizar que, cuando una persona presente en el Estado de la Ciudad del Vaticano por motivos institucionales necesite atención médica exista un itinerario asistencial claro, adecuado y sostenible aunque no pueda acceder al sistema del FAS”, explicó en declaraciones a ACI Prensa el Dr. Luigi Carbone, director de la Dirección de Sanidad e Higiene de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
La iniciativa quedó formalizada mediante un acuerdo firmado el pasado 13 de julio entre la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, la empresa RBHold S.p.A. y la Fundación Futuro Salute ETS.
El convenio fue suscrito por la hermana Raffaella Petrini, presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano; Roberto Favaretto, presidente de RBHold S.p.A.; y Marco Favaretto, consejero delegado de la Fundación Futuro Salute ETS.
En cualquier caso, la firma del acuerdo supone únicamente el inicio de una fase de estudio y desarrollo del proyecto.
“Representa el inicio de un proceso de estudio y desarrollo. Muchos de los aspectos operativos se definirán durante los próximos meses y, precisamente por ello, algunas evaluaciones siguen en fase de análisis”, explicó Carbone.

Una respuesta a necesidades detectadas en el Vaticano
No todos los religiosos, ni las religiosas o misioneros que se encuentran en Roma o desarrollan actividades vinculadas a la Santa Sede afrontan la misma situación sanitaria.
Algunos están cubiertos por el sistema sanitario italiano; otros cuentan con seguros privados o reciben asistencia a través de sus respectivas congregaciones religiosas.
Sin embargo, en los últimos años se han producido casos en los que determinadas personas han necesitado atención médica durante su estancia en el Vaticano sin poder acogerse al Fondo de Asistencia Sanitaria. En esas circunstancias, la Gobernación vaticana “ya ha intervenido autorizando directamente la asistencia y asumiendo los costes correspondientes”, detalló Carbone.
Esa experiencia, añadió, llevó a plantear “un modelo organizativo más estable y sostenible en el tiempo”.
Sin una categoría definida de beneficiarios
El responsable sanitario del Vaticano subrayó que todavía no se ha definido una categoría concreta de destinatarios ni existe una estimación sobre el número de posibles beneficiarios.
“En esta fase no se ha identificado una población concreta de beneficiarios, puesto que el acuerdo representa el inicio de un proceso de estudio y las modalidades de aplicación se definirán progresivamente”, manifestó.
Según explicó, el criterio no estará vinculado a la pertenencia a una determinada congregación o instituto religioso.
“El elemento común no es la pertenencia a un determinado instituto religioso, sino la existencia de una necesidad sanitaria durante el desarrollo de actividades relacionadas con la Santa Sede o la Gobernación, sin posibilidad de acceder al Fondo de Asistencia Sanitaria”, manifestó.
Carbone también descartó que la iniciativa haya surgido principalmente como respuesta al envejecimiento de la vida consagrada.
“El envejecimiento de la población es ciertamente un fenómeno que afecta también a muchas comunidades religiosas y representa uno de los elementos del contexto actual. Sin embargo, no es este el motivo principal de la iniciativa”, remarcó.
Un modelo complementario al sistema actual
La Dirección de Sanidad e Higiene del Vaticano será la encargada de evaluar clínicamente los casos, identificar las situaciones que requieran intervención y coordinar los correspondientes itinerarios asistenciales.
Por su parte, RBHold aportará su experiencia en el desarrollo del modelo organizativo y económico, mientras que la Fundación Futuro Salute ETS contribuirá en los ámbitos de la solidaridad y de la captación de recursos necesarios para garantizar la sostenibilidad de la iniciativa.