
Imagen referencial / Crédito: Obra Don Orione
La Obra Don Orione en Argentina, que se dedica a la atención y cuidado de personas con discapacidad, atraviesa una gran crisis económica que pone en riesgo la continuidad de su servicio en el país.
La situación es causada por una combinación de factores, entre los que se enumeran los aranceles desfasados, la inflación y la interrupción de la cadena de pagos que recibían del Estado Nacional.
La institución, que tiene 90 años de presencia en Argentina, alertó en un comunicado sobre la situación de “extrema gravedad” que atraviesa, aclarando que no se trata solo de un momento crítico a nivel administrativo, sino que también tiene un impacto directo en la sostenibilidad de los hogares y en la calidad de la atención cotidiana.
Desde que “se rompió la cadena de pagos” por parte del Estado, denuncian desde la entidad, se vieron obligados a recurrir a fondos propios para cubrir los gastos básicos de alimentación, medicamentos, servicios y salarios.
Otro de los factores que agravan la situación es la brecha entre ingresos y egresos, con costos que mes a mes aumentan y actualizaciones salariales, mientras que los aranceles fijados por el Estado impactan de manera tardía y no concuerdan con la evolución de los gastos.
Durante gran parte del último año, denuncian, el sector operó con valores congelados, absorbiendo una inflación acumulada superior al 30% sin ninguna compensación inmediata.
En ese marco, aclaran que su reclamo no es de “auxilio financiero”, sino que surge de la necesidad de garantizar derechos básicos, ya que “la discapacidad no puede ser sinónimo de desprotección”.
La situación actual, precisan, amenaza el servicio que reciben 1.200 personas con discapacidad que residen en los distintos centros que la obra tiene en el país, muchas de ellas sin otro espacio de contención al que acudir.
“Cada vez que el sistema de financiamiento falla, se vulnera la Ley 24.901 y la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que tiene jerarquía constitucional en nuestro país”, subrayan. “No pedimos un favor ni una donación, pedimos el cumplimiento de la ley”, destacan.
Por otra parte, desde la Obra señalan que la infraestructura de los centros también requiere de mantenimiento, ya que muchos de los edificios donde funcionan las sedes poseen décadas de historia, y la realidad actual los ha obligado a postergar las tareas de conservación.
Asimismo, alertan sobre la imposibilidad de responder a nuevas demandas, como la admisión de nuevos residentes, lo que deja a muchas familias sin el apoyo que necesitan.
“Resulta paradójico que, mientras el Estado presenta demoras críticas en los pagos de las prestaciones, se exija a las organizaciones sin fines de lucro el cumplimiento fiscal inmediato y sin demoras”, advierten, llamando a garantizar las condiciones mínimas de previsibilidad que se requieren para seguir transformando vidas con su misión fundada en la caridad.
“La Obra Don Orione va a seguir de pie, pero hoy necesita que el Estado cumpla con su rol y esté de pie junto a ella. No pedimos privilegios; pedimos que la Argentina sea fiel a sus propias leyes para que 1.200 personas con nombre, historia y dignidad no queden desamparadas”, sintetizan.
En el marco de la situación que atraviesan los Cottolengos Don Orione, este Jueves Santo, el Arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Mons. Marcelo Colombo, presidirá la Misa de la Cena del Señor en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, de la Obra Don Orione, a las 21:30 horas. Todo lo recaudado en la colecta de la Misa será destinado al Hogar Don Orione de Mendoza.