Gracias “por la experiencia de fe”, expresa Mons. Paolo Rudelli al despedirse de Colombia 


Mons. Paolo Rudelli, entonces Nuncio Apostólico en Colombia, durante el Congreso Misionero Nacional en julio de 2024. / Crédito: Eduardo Berdejo

El Arzobispo Paolo Rudelli agradeció a la Iglesia Católica en Colombia “por la experiencia de fe” que vivió mientras que fue nuncio apostólico, cargo que deja luego de que el Papa León XIV lo nombrase sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado Vaticano el día lunes. 

Mons. Rudelli era nuncio apostólico en Colombia desde 2023. Ahora, con su llamado a la Santa Sede, estará a cargo de gestionar los asuntos ordinarios del Pontífice, articular el trabajo entre los dicasterios y acompañar la actividad cotidiana del Vaticano.  

“Entre sus funciones se encuentran la redacción y expedición de documentos pontificios, el seguimiento de los nombramientos eclesiales, la difusión de las comunicaciones oficiales y la organización de los viajes apostólicos”, explicó el Episcopado colombiano en una nota. 

Luego del nuevo nombramiento, Mons. Rudelli dirigió una carta al presidente del Episcopado colombiano, Mons. Francisco Javier Múnera Correa, para expresar sus “sentimientos de profunda gratitud por la experiencia de fe que el Señor me ha dado la gracia de vivir desde mi llegada a Bogotá, en septiembre de 2023”.  

El nuevo miembro de la Curia Vaticana agradeció también la acogida que los obispos le dieron en cada una de sus visitas a la mayoría de las diócesis y vicariatos, lo que le permitió “conocer de cerca la realidad eclesial y social de Colombia”.  

“Visitando las distintas Jurisdicciones eclesiásticas he tenido la oportunidad de conocer a muchísimos sacerdotes que llevan su carga pastoral con alegría y entrega, evangelizando con el anuncio de la Palabra y la celebración de los Sacramentos y fortaleciendo la esperanza de sus comunidades, que, a menudo, se enfrentan a situaciones sociales complejas”, afirmó.  

Asimismo, destacó la dedicación de los diáconos permanentes, religiosos y religiosas con la obra evangelizadora, así como el compromiso de innumerables laicos que “tratan de conformar sus hogares según los preceptos del Evangelio” y de apoyar los diferentes apostolados. 

“Recuerdo el entusiasmo de muchos jóvenes por descubrir su fe y seguir a Jesucristo, especialmente los seminaristas, novicios y novicias, que se están comprometiendo en responder con toda su vida al llamado del divino Maestro”, afirmó.  

Mons. Rudelli aseguró que “este tejido eclesial constituye para Colombia una riqueza humana y de fe, y un bastión de paz, de justicia y de libertad, especialmente en los territorios —lamentablemente aún demasiados— azotados por la violencia”.  

Finalmente, reiteró su agradecimiento al fallecido Papa Francisco por haberlo nombrado su representante en Colombia y al Papa León XIV por llamarlo “a colaborar de cerca en el ejercicio cotidiano de su suprema misión, bajo la dirección” del Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado.  

“Con la luz y la fuerza del Espíritu Santo, construyamos una Iglesia fundada en el amor de Dios y signo de unidad, una Iglesia misionera, que abre los brazos al mundo, que anuncia la Palabra, que se deja cuestionar por la historia, y que se convierte en fermento de concordia para la humanidad”, alentó Mons. Rudelli a Colombia, citando las palabras del Papa León XIV en la Misa de inicio de pontificado