
Michelle Bachelet, expresidenta de Chile / Crédito: Raul Bravo/AFP via Getty Images
Legisladores republicanos se oponen activamente a la nominación de la Dra. Michelle Bachelet, expresidenta de Chile, como secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debido a su “fanática postura a favor del aborto”.
Bachelet, política chilena, apoyó el acceso al aborto durante su tiempo en cargos de liderazgo, incluyendo sus dos mandatos como la 33ª y 35ª presidenta de Chile, de 2006 a 2010 y de 2014 a 2018.
El próximo secretario general comenzará su mandato de cinco años el 1 de enero de 2027. Para ser elegido, un candidato debe recibir al menos nueve votos de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, y ninguno de los cinco miembros permanentes —China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos— puede vetar la decisión.
José Antonio Kast, nuevo presidente de Chile, retiró su apoyo a Bachelet el 24 de marzo.
“No obstante, por respeto a la distinguida trayectoria de la expresidenta Bachelet —y en caso de que decida seguir adelante con su candidatura— Chile se abstendrá de apoyar a cualquier otro candidato en este proceso electoral”, según el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Cerca de 30 legisladores republicanos instan a Estados Unidos a “utilizar su poder de veto” para impedir la selección de Bachelet “y así preservar el puesto para un candidato más cualificado”, según escribieron en una carta dirigida al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el 25 de marzo.
En la carta, los 23 representantes y cinco senadores expusieron su “profunda preocupación” por el desempeño y las prioridades de Bachelet en sus cargos anteriores, argumentando que su elección solo perjudicaría la visión de la administración Trump para la ONU.
Un portavoz del Departamento de Estado explicó qué busca Estados Unidos en un secretario general.
“Estados Unidos busca un candidato práctico, proactivo y centrado en la reforma que salvaguarde las valiosas contribuciones de los estados miembros, restablezca una gestión competente y simplifique significativamente la organización”, declaró un portavoz del Departamento de Estado a EWTN News.
“Cualquier nuevo secretario general debe devolver a la ONU a su propósito primordial: mantener la paz y la seguridad en el mundo, en lugar de la ideología absurda, politizada y progresista que ha socavado la eficacia de la institución”, dijo el portavoz.
“Estados Unidos evaluará activamente a los candidatos para determinar quién es la persona más idónea, con las cualificaciones más excepcionales, y no prejuzgará a ningún candidato basándose en características inmutables”, declaró el portavoz.
Ninguna mujer ha ocupado el cargo de secretaria general de las Naciones Unidas.
Los legisladores enumeran sus preocupaciones sobre la postura de Bachelet
“En sus anteriores cargos en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), como directora ejecutiva de ONU Mujeres y como presidenta de Chile, la Dra. Bachelet ha priorizado repetidamente una agenda extremista a favor del aborto a expensas de la soberanía del Estado”, escribieron los legisladores a Rubio.
Hicieron hincapié específicamente en el hecho de que ella calificara la decisión de la Organización de Salud de la Mujer en el caso Dobbs vs Jackson de 2022 como un “duro golpe para los derechos humanos de las mujeres” y se refiriera a la anulación de Roe vs Wade por parte de la Corte Suprema de los Estados Unidos como “un gran revés”.
En una declaración de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), también dijo que “el aborto está firmemente arraigado en el derecho internacional de los derechos humanos y es fundamental para la autonomía de las mujeres y las niñas”.
“La verdad es que matar a un niño no nacido mediante un aborto jamás puede considerarse un derecho humano”, afirmaron los legisladores. “Toda persona, nacida o no nacida, merece que sus derechos humanos sean garantizados y protegidos”.
Cuando Bachelet fue nombrada primera directora ejecutiva de ONU Mujeres, “Planned Parenthood Federation of America lo celebró”, afirmaron. En su cargo, “Bachelet declaró que los ‘derechos reproductivos’, un término eufemístico que engloba el aborto electivo, eran ‘absolutamente fundamentales’ para esa misión”, añadieron.
Durante su segunda campaña presidencial, “Bachelet basó su campaña en debilitar la ley provida chilena que protege la vida del no nacido en todas las circunstancias”, afirmaron. Tras su reelección, fue autora de «un proyecto de ley para legalizar el aborto en determinadas situaciones”.
Los legisladores estadounidenses también abordaron la “falta de oposición de Bachelet al aborto forzado en China” y otras violaciones del Partido Comunista Chino (PCCh).
En mayo de 2022, Bachelet viajó a China por invitación del PCCh “para investigar años de informes sobre graves violaciones de los derechos humanos en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang”, escribieron.
En lugar de calificar “las atrocidades cometidas por el PCCh contra los uigures como un genocidio”, “publicó un informe diluido literalmente minutos antes de que terminara su mandato”, alertaron los legisladores.
“Ha demostrado que no es una candidata que respete la soberanía estatal, que se abstenga de ideologías divisorias” ni que se centre en las preocupaciones comunes de los estados miembros de la ONU, concluyeron los legisladores.
Entre los firmantes están el senador James Lankford de Oklahoma, presidente del Comité de Ética; el representante Chris Smith de Nueva Jersey, presidente del Subcomité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes para África; y el Representante Andy Harris de Maryland, presidente del Subcomité de Asignaciones para Agricultura, Desarrollo Rural, la FDA y Agencias Relacionadas.
Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.