
Bandera de Cuba / Crédito: Greg Montini / Pixabay.
El gobierno de Cuba anunció la liberación de 2.010 presos por Semana Santa, la mayor cifra en años de personas que saldrá en libertad en los últimos años, en medio de las presiones de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Esta medida se otorga tras un “indulto aprobado por el Gobierno de Cuba” y tras el análisis de una serie de circunstancias de los presos, como “la buena conducta mantenida en prisión, haber extinguido una parte importante de su sanción y estado de salud”, según señala una nota del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En el grupo hay jóvenes, mujeres, personas mayores de 60 años, y se ha descartado de la lista a quienes hayan cometido delitos como agresión sexual, pederastia con violencia, asesinato, robo con violencia o fuerza con armas y “delitos contra la autoridad”, entre otros.
Tras precisar que es la “segunda excarcelación” de 2026, el texto destaca que estas se anuncian “en el contexto de las celebraciones religiosas de la Semana Santa”.
Para concluir, el comunicado señala que este es el “quinto indulto” del gobierno desde 2011, con los que han salido en libertad “más de 11 mil personas”.
En marzo de este año, el gobierno cubano anunció que excarcelaría a 51 presos, “en el espíritu de buena voluntad, de estrechas y fluidas relaciones entre el Estado cubano y el Vaticano”.
ACI Prensa se puso en contacto con Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa del Vaticano, para solicitarle una declaración sobre el anuncio del gobierno cubano de la excarcelación de 2.010 presos, pero no ha recibido respuesta hasta ahora.
Esta liberación se anuncia cuando Estados Unidos lleva ya algún tiempo de haber cortado el suministro de petróleo en Cuba, como una forma de presionar al régimen para hacer diversas reformas políticas y económicas, y ante una población que vive una grave emergencia humanitaria por la falta de alimentos, medicinas y salud, entre otras carencias.
Hace unos días, el Obispo de Palm Beach en Florida (Estados Unidos), escribió una columna en la que comentó que encontró en Cuba “una crisis humanitaria profunda y en aumento: cruda, visible y profundamente humana. Está grabada en la vida cotidiana de todo un pueblo”.
El prelado de origen dominicano afirmó que “la oración debe conducir a la acción” y por ello la Diócesis de Palm Beach está colaborando con los obispos cubanos para hallar “todas las vías posibles para brindar asistencia concreta, especialmente en las áreas urgentes de alimentación y atención médica. Este trabajo no es opcional. Es un imperativo moral”.
En enero de 2025, Cuba anunció la liberación de 553 presos, tras la mediación del Papa Francisco, en el marco del Jubileo Ordinario realizado el año pasado.