
Catedral Metropolitana de Bogotá (Colombia). / Crédito: Eduardo Berdejo.
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) presentó la actualización de su guía para la prevención y atención de casos de abusos, y de las líneas operativas para desarrollar una cultura del cuidado en los espacios eclesiales.
Se trata de los documentos Cultura del Cuidado en la Iglesia Católica Colombiana: Líneas Guía, cuya primera edición fue publicada en julio de 2022, y Apóstoles del Cuidado: Líneas Operativas o Buenas Prácticas, que actualiza el texto publicado en agosto de 2023.
Las actualizaciones fueron aprobadas por la Asamblea Plenaria de la CEC que se desarrolló en febrero de 2026. El Episcopado indicó que ambos documentos son complementarios, ya que mientras el primero establece “los principios, criterios y orientaciones generales”, el segundo desarrolla “las formas concretas de aplicación en la vida eclesial”.
Para elaborar las Líneas Guía se toman en cuenta el magisterio pontificio, las leyes canónicas y la legislación colombiana. En ese sentido, la actualización incorpora las enseñanzas del Papa León XIV “y las órdenes dadas por la Corte Constitucional en la Sentencia de Unificación 315 de 2025, especialmente en lo relacionado con el deber de denuncia”.
“Este marco actualizado refuerza criterios como la centralidad de las víctimas/sobrevivientes, la transparencia y la corresponsabilidad institucional”, afirma la CEC.
La sentencia de la Corte señala que las denuncias de presuntos abusos que involucren a sacerdotes o religiosos deben ser puestas en conocimiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía General de la Nación.
Por su parte, las Líneas Operativas estructuran “la acción en ejes estratégicos: prevención; detección y revelación; atención integral; y reparación integral, junto con un eje transversal orientado a la gestión, la transparencia, la comunicación y la rendición de cuentas”.
El Episcopado explica que “este enfoque permite traducir las orientaciones en prácticas concretas y verificables, incluyendo procesos de selección, formación, generación de ambientes seguros —también en entornos digitales—, así como mecanismos para la atención y acompañamiento de las personas afectadas”.
Durante la presentación de los documentos, el presidente de la CEC, Mons. Francisco Javier Múnera, indicó que el objetivo es “ayudar a formar, en toda la Iglesia, una cultura del cuidado, en la que la protección de los menores y de las personas en situaciones de vulnerabilidad no se considere una obligación extraña, sino una exigencia evangélica”.
Por su parte, la doctora Ilva Myriam Hoyos Castañeda, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado, afirmó que Líneas Operativas tienen “una orientación práctica, encaminada a la acción. Sí, a la acción de todos aquellos que estamos llamados a ser Apóstoles del cuidado”.