
Los astronautas de la NASA visitan el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la nave espacial Orion de la misión Artemis II, el lunes 30 de marzo de 2026. De izquierda a derecha: Reid Wiseman, comandante de Artemis II; el piloto Víctor Glover, la especialista Christina Koch y el especialista canadiense Jeremy Hansen. / Crédito: NASA/Bill Ingalls.
La misión Artemis II inició su regreso desde las profundidades del espacio —a más de la mitad de su histórico viaje—, marcando un nuevo capítulo en la exploración humana.
Operado por la NASA, este vuelo tripulado ha captado la atención mundial no solo por su ambición técnica, sino también por sus momentos humanos. Un emotivo mensaje enviado a la Tierra para celebrar la Pascua y honrar a la difunta esposa de un miembro de la tripulación nos recordó que, incluso en medio del vasto silencio del espacio, los temas de esperanza, renovación y fe siguen resonando en el cosmos.
El 4 de abril, un reportero de CBS News le preguntó al piloto de la misión, Víctor Glover, si tenía algún mensaje que compartir antes de la Pascua. El astronauta, que llevó su Biblia al espacio, compartió una profunda reflexión sobre la belleza de la creación.
“Estando tan lejos de la Tierra y contemplando la belleza de la creación, creo que una de las perspectivas personales más importantes que tengo aquí arriba es que puedo ver la Tierra como una sola entidad”, dijo Glover. “Y cuando leo la Biblia y veo todas las cosas maravillosas que fueron hechas para nosotros… tienes este lugar asombroso, esta nave espacial».
Añadió: “Ustedes nos hablan porque estamos en una nave espacial muy lejos de la Tierra, pero ustedes están en una nave espacial llamada Tierra, creada para darnos un lugar donde vivir en el universo, en el cosmos. Quizás la distancia que nos separa de ustedes les haga pensar que lo que hacemos es especial, pero estamos a la misma distancia. Y estoy tratando de decirles —confíen en mí— que ustedes son especiales”.
Refiriéndose a la Tierra, el astronauta dijo: “En todo este vacío —esto es un cúmulo de nada, esto que llamamos universo— ustedes tienen este oasis, este hermoso lugar donde podemos existir juntos”.
“Creo que, al acercarnos al Domingo de Pascua, al pensar en todas las culturas del mundo, ya sea que la celebren o no, ya sea que crean en Dios o no, esta es una oportunidad para recordar dónde estamos, quiénes somos, y que somos lo mismo y que tenemos que superar esto juntos”.
El 6 de abril, Glover también recordó a quienes se encuentran en la Tierra el mandamiento más importante que Cristo nos dejó: amar a Dios con todo el corazón y amar al prójimo.
Momentos antes de que la tripulación perdiera la comunicación con la Tierra al pasar la nave espacial detrás de la Luna, Glover dijo: “Mientras nos acercamos al punto más próximo a la Luna y al más lejano de la Tierra, mientras seguimos desvelando los misterios del cosmos, quisiera recordarles uno de los misterios más importantes que existen en la Tierra, y ese es el amor”.
“Cristo dijo, en respuesta a cuál era el mandamiento más importante, que era amar a Dios con todo nuestro ser”, añadió. “Y también, siendo un gran maestro, dijo que el segundo es igual de importante: amar al prójimo como a uno mismo”.
Glover ha sido muy abierto acerca de su fe cristiana. Antes del lanzamiento de Artemis II, compartió que Jesús es la respuesta a los problemas del mundo, diciendo: “Necesitamos a Jesús, ya sea aquí en la Tierra u orbitando la Luna”.
En otro emotivo momento, Jeremy Hansen, especialista de la misión Artemis, compartió un mensaje proponiendo posibles nombres para dos cráteres sin nombre en la superficie lunar. El primero era “Integridad”, en honor al nombre de su nave espacial, y el segundo, “Carroll”, en honor a la difunta esposa del comandante de Artemis, Reid Wiseman.
Hansen calificó la propuesta de nombrar un cráter como Carroll como “especialmente significativa para esta tripulación”. “Hace varios años comenzamos este viaje, en nuestra unida familia de astronautas, y perdimos a un ser querido”, compartió.
Hansen explicó que, en ciertos puntos del tránsito lunar alrededor de la Tierra, el cráter puede ser visible desde nuestro planeta. “Es un punto brillante en la Luna y nos gustaría llamarlo Carroll”, dijo, con la voz quebrada por la emoción.
Carroll Taylor Wiseman falleció de cáncer en 2020 a los 46 años.
La tripulación de Artemis tiene previsto regresar a la Tierra amerizando en el océano Pacífico el 10 de abril.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por ACI Prensa.