
El Papa León XIV en la audiencia general del 1 de abril, Miércoles Santo, en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, a bordo del papamóvil. / Crédito: Daniel Ibáñez / EWTN News.
Son crujientes y salados, delgados y alargados; con un punto muy preciso de fritura y se parecen a lo que se conoce en otros lugares como platanitos. Los chifles de Piura, famosos en todo el Perú, son un delicioso snack y acompañamiento del encumbrado cebiche y otros platos típicos, que ahora el Papa León XIV podrá disfrutar.
Los chifles no son algo extraño o novedoso para el Papa León, ya que en la década de 1980 su primer destino como misionero en el Perú fue Chulucanas, en el departamento de Piura, donde también se consumen habitualmente.
Elvis Vilchez es un joven universitario de Piura que llegó a Roma para participar en el UNIV 2026, un encuentro en la Ciudad Eterna que reúne a miles de jóvenes llegados de todo el mundo, iniciados bajo la inspiración de San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, para que vivan la Semana Santa junto al Papa.
El 1 de abril, Miércoles Santo de la primera Semana Santa del Papa León, Elvis asistió a la audiencia general de ese día con una bolsa de chifles para el Santo Padre.
Ese día, relató el joven, “he tenido la oportunidad de ver al Santo Padre y entregarle un snack muy típico de Piura”. “Cuando ha visto los chifles se ha acercado a nosotros” acompañado de su secretario el P. Edgar Rimaycuna, ha saludado al sacerdote que acompañaba al grupo de jóvenes y luego a Elvis.
“Chifles de Piura, gracias, pero es para ustedes”, dijo el Santo Padre al recibir la bolsa con el clásico snack norteño, a lo que Elvis respondió: “No, no, es para usted”. El Papa León agradeció nuevamente y le dio los chifles a su secretario.