Acompañar, escuchar, orar y permanecer: Presentan manual latinoamericano para afrontar la crisis de las adicciones 


Imagen referencial / Crédito: Hogar de Cristo

Este 25 de junio y en el marco del Congreso de la Pastora de Adicciones de Córdoba (Argentina), se presentará el Manual de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones (PLAPA). 

Se trata de una actividad virtual que estará encabezada por un panel de expertos conformado por la Dra. Emilce Cuda, el profesor Alex Behn y el P. Charly Olivero, y destinada a aquellas comunidades que quieran profundizar en la temática de las adicciones mediante el cuidado. 

 El manual consta de más de 300 páginas divididas en los tres componentes del método pastoral que consiste en “ver, juzgar y actuar”, aplicados al proceso de la prevención y el acompañamiento. 

Flyer de la presentación del Manual PLAPA. Crédito: Cortesía P. Charly Olivero
Flyer de la presentación del Manual PLAPA. Crédito: Cortesía P. Charly Olivero

Entre los signos concretos que ponen de manifiesto la crisis actual, el sacerdote argentino, quien posee vasta experiencia trabajando en los Hogares de Cristo, identifica varios signos concretos: “En primer lugar, podríamos identificar la ruptura de los lazos familiares y comunitarios, el tejido social que se deshilacha”, por lo que el consumo deja de ser un problema individual y satura las redes de contención más primarias: “La familia, el club del barrio, la escuela, dejando a las personas en situaciones de extrema vulnerabilidad y aislamiento”. 

En segundo lugar, menciona “la naturalización y la accesibilidad del consumo”. Las sustancias, señala, “están cada vez más disponibles”, al tiempo que se van moviendo los umbrales de tolerancia social frente al consumo. “Se vuelve cotidiano ver situaciones de riesgo en el espacio público y las sustancias están en todos lados” y con muy fácil acceso, incluso para los más chicos, lo que identifica como el tercer indicador y “un signo alarmante”.   

“Van quemando etapas vitales del desarrollo, y eso exige respuestas de cuidado mucho más intensas”, subraya. 

Como cuarto punto, el sacerdote menciona el desborde del sistema de salud que “no logra dar respuesta a la urgencia, pareciera que la respuesta no está a la altura del problema”.   

También alerta sobre “una precarización de la vida frente a la falta de oportunidades laborales, a la deserción escolar, a las crisis habitacionales, a la violencia, frente a todos estos derechos vulnerados, pareciera que el consumo de sustancias intercepta esta realidad y se convierte en una opción frente a todos los otros caminos que se van truncando, se van haciendo cada vez más difíciles”.  

Estos signos, señala el P. Olivero, “comprometen a las organizaciones a mirar de frente a la realidad porque demuestran que la prevención no puede ser un taller aislado o un folleto informativo, sino que tiene que tener un entramado en nuestra comunidad y también presencia y afecto, vínculos que alojen el dolor, que organicen la esperanza en nuestros territorios”.  

Acompañar, escuchar, orar y permanecer 

Al describir los alcances que pretende este nuevo manual, el sacerdote indica que está destinado directamente “a las comunidades parroquiales, a las escuelas católicas, a las diócesis, a los movimientos, a las organizaciones eclesiales”, en resumen: a los cristianos. “Invita a involucrarse a quienes desean profundizar en el cuidado de la vida amenazada; su objetivo principal es ser un apoyo formativo que evite caer en cualquier reduccionismo”, precisa.  

El foco del documento está puesto en la dignidad de la persona, buscando ser una herramienta para las comunidades “que conviven con esta realidad, que son cada vez más, pero que no tienen un equipo formal de acompañamiento”.  

Este manual, afirma el sacerdote, “nos libera de la presión de la lógica de la eficacia, del mandato clínico de tratar y curar”, y aclara: “La Iglesia en algún caso buscará eso, pero en general lo que va a buscar es acompañar y no quitarle el cuerpo al dolor de las personas”.  

El documento “propone el valor inmenso de acompañar, escuchar, orar y permanecer con ternura al lado del que sufre como María al pie de la cruz”.   

Ver, juzgar y actuar 

A nivel práctico, detalla, el método pastoral de ver, juzgar y actuar “ofrece herramientas organizativas precisas” para percibir la realidad, validando la mirada territorial de la comunidad; juzgar a partir del método escolástico, construido a partir de preguntas y criterios de discernimiento; y arribar así a “propuestas concretas de intervención” en las parroquias, en las escuelas, en la cárcel, en la diócesis, en el país.   

“Nosotros creemos que esta es una herramienta urgente” para las comunidades que enfrentan crisis repentinas, y con el propósito último de “transformar la realidad” mediante el acompañamiento “cuerpo a cuerpo”, la presencia en momentos de crisis y la aceptación de “la vida como viene”.  

Para ello, se presenta como una propuesta metodológica que busca “reconstruir el tejido social vital de cada persona y el sentido de la dignidad de la persona”, sintetiza el sacerdote, sin dejar de lado la dimensión “espiritual y trascendente” que hace parte importante del manual y que “también nos abre la esperanza en la oración, el discernimiento acompañado, ofrecer horizontes que trasciendan la inmediatez del sufrimiento”.  

El lanzamiento del manual será este jueves 25 de junio a través de la plataforma Zoom, a las 9:45 hora de Argentina, y admite la participación desde otros países (consultar horario en el flyer adjunto).

Encabezan la presentación la Dra. Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina; Alex Behn, psicólogo y profesor asociado de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica de Chile, director el laboratorio de Psicología de esa casa de estudios, experto en Psicología Clínica y director del Instituto Milenio; y el P. Charly Olivero.  

Se trata de una actividad abierta y quienes deseen unirse pueden hacerlo a través de este enlace.