
Mons. Fernando Ocáriz, Prelado del Opus Dei. / Crédito: OpusDei.org
En la fiesta de San Josemaría, Mons. Fernando Ocáriz, Prelado del Opus Dei, afirmó que en el cansancio del trabajo también es posible encontrar a Dios.
Así lo indicó el prelado en la homilía de la Misa que presidió este 26 de junio en la parroquia San Eugenio en Roma, por la fiesta de San Josemaría Escrivá, sacerdote español y fundador del Opus Dei.
“San Josemaría, cuya fiesta celebramos hoy, enseñó que el cansancio y la fatiga propios del trabajo pueden ser también lugar de encuentro con Dios. No porque el cansancio desaparezca, sino porque tenemos la seguridad de que el Señor nos mira, nos acompaña y está a nuestro lado”, señaló el máximo líder del Opus Dei, según refiere el sitio web de la prelatura personal.
“La seguridad de que tenemos un Dios que es Padre, que nos cuida y nos sostiene, llena de esperanza nuestras luchas de cada día. También cuando notamos que el cansancio propio del trabajo nos debilita, como les ocurrió a los apóstoles”, continuó.
“Es ahí, en medio del mundo, en las tareas y en las luchas cotidianas, con sus éxitos y sus fracasos, donde estamos llamados a llevar el mensaje de Cristo. En el buen cumplimiento del trabajo. En el servicio a las personas que nos rodean. En el cuidado de la familia y de quienes conviven con nosotros. En la manera de afrontar las dificultades ordinarias”, resaltó el Prelado.
Al hacer todo eso con amor a Dios, continuó, “estamos sembrando la buena nueva del Evangelio en todos los ambientes. Estamos cumpliendo, como hemos escuchado en la primera lectura, el mandato divino de cultivar la tierra y custodiarla”.
Sembradores de paz y alegría en un mundo fragmentado
Mons. Ocáriz dijo además que “una manera especialmente importante, y muy propia de quienes se saben hijos de Dios, de contribuir a esa transformación del mundo es ser sembradores de paz y de alegría. Las diferencias de opinión y de sensibilidad pueden convertirse, a veces, en una barrera casi insuperable entre las personas”.
“No nos sintamos jamás enemigos de nadie. Quien se sabe hijo de Dios no puede mirar a los demás como adversarios, porque los ve como hermanos y reconoce el amor que el Señor les tiene”, alentó.
“En un mundo a menudo fragmentado, cada cristiano está llamado a reconstruir los vínculos con sus hermanos, empezando por quienes tiene más cerca. Y puede hacerlo reconociendo, en primer lugar, que lo que nos une es mucho más decisivo que lo que puede separarnos”, subrayó el prelado.
Mons. Ocáriz afirmó asimismo que “la vida de los primeros cristianos, por la que San Josemaría sintió tanto cariño, puede servirnos de ejemplo. Los maltrataban, los perseguían y querían darles muerte. Sin embargo, son innumerables los testimonios de amor no sólo entre ellos, sino también hacia los mismos perseguidores”.
“Y fue así, por la caridad, por ese amor capaz de llegar incluso al enemigo, como contribuyeron a cambiar las estructuras de la sociedad”.
¿Quién fue San Josemaría Escrivá?
La Iglesia Católica celebra a San Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás (1902-1975) cada 26 de junio. Este sacerdote español es el fundador del Opus Dei y autor de Camino (1934), obra de gran provecho espiritual para millones de católicos.
Difundió el mensaje de que todos los cristianos están llamados a la santidad a través de la vida ordinaria. Enseñó que el trabajo, la familia y las tareas cotidianas pueden convertirse en un camino de encuentro con Dios. Fue canonizado por el Papa San Juan Pablo II en 2002 y su fiesta se celebra el 26 de junio.