
Mons. Ginés García Beltrán, Obispo de Getafe (España). Crédito: Diócsis de Getafe.
El Obispo de Getafe (España), Mons. Ginés García Beltrán, se dirigió a los participantes de El Familión, la iniciativa comunitaria y de formación de su diócesis en la ciudad de Málaga, y les recordó que la primera llamada que Dios les hace es a ser esposos y padres.
“La primera llamada que el Señor os hace es ser lo que sois: esposos y padres. Esta es vuestra primera misión. De esa misión dimanan todas las demás, dentro y fuera de la Iglesia”, señaló el obispo en la homilía de la Misa que presidió el 19 de agosto, según informa la Diócesis de Getafe.
El prelado también resaltó que el matrimonio y la paternidad son una vocación “sacramental”, que hace del amor de los esposos, “un icono del amor de Cristo por la Iglesia» y de la paternidad “un signo de la fecundidad de la fe y de la salvación”.
El obispo también cuestionó a todos los padres de familia presentes: “¿Cómo soy yo pastor de mi rebaño? ¿Cómo cuido yo mi familia? ¿Cómo hago que mi familia sea lo primero?”.
En ese sentido, el prelado explicó que Dios llama a todos a trabajar en su viña, en su familia, siendo cada uno protagonista, recordando que cada fiel está llamado a colaborar en la tarea de evangelización que tiene la Iglesia.
“No se trata de imponer, no se trata ni siquiera de convencer a nadie, sino de proponer, de invitar, y el Señor hace el resto”, indicó, precisando que muchas veces la fe llega “en el momento que menos lo esperábamos”.
¿Qué es el Familión?
El Familión es una iniciativa creada hace dos décadas para que las familias vivan unas vacaciones distintas con oración, formación y compartir fraterno, que este año comenzaron el 16 de agosto y concluirán el 29, en la Casa diocesana de Espiritualidad San Manuel González de Málaga.
Este años hay abuelos, recién nacidos y 325 niños y jóvenes hasta 25 años, que están a cargo de 115 monitores voluntarios, muchos de los cuales crecieron participando en El Familión junto a sus familias. Para guiar las actividades hay 25 sacerdotes, 7 seminaristas y 2 diáconos.
Cada jornada comienza con el ofrecimiento del día y la Misa. Luego los adultos pueden rezar, reciben una conferencia general y pueden asistir a cursos de formación, mientras que los más pequeños reciben catequesis con dinámicas, piscina y juegos.
Por las tardes hay tiempo en familia en la playa, además de excursiones y el rezo cotidiano del Santo Rosario.