El Papa León XIV preside un Rosario multitudinario en Angola: "¡Es el amor el que debe triunfar!"


El Papa preside el rezo del Rosario / Crédito: Marco Mancini/EWTN News

Miles de fieles se reunieron este domingo en el santuario de Muxima, el principal centro de peregrinación mariana de Angola y uno de los más importantes del África subsahariana, para rezar el Santo Rosario junto al Papa León XIV.

A su llegada al santuario, el Pontífice, acompañado por el Obispo de Viana, Mons. Emílio Sumbelelo, recorrió la explanada en un vehículo eléctrico y pudo saludar a algunos de ellos.

Virgen venerada por los angoleños como Madre del Corazón

Después entró en la iglesia para un breve momento de oración y adoración ante el Santísimo Sacramento. A continuación, rindió homenaje a la Virgen, venerada por los angoleños como Madre del Corazón, con una ofrenda floral y se dirigió al estrado dispuesto en la explanada.

Jóvenes y adultos llegaron desde distintas regiones del país, algunos tras largos viajes, para participar en este rezo multitudinario que muchos consideraron histórico. Los fieles pernoctaron en tiendas improvisadas y entonaron cantos y rosarios que no cesaban.

Rostros de personas que participaron en el rezo del Rosario. Crédito: Patrick Leonard/EWTN News
Rostros de personas que participaron en el rezo del Rosario. Crédito: Patrick Leonard/EWTN News

Este importante centro mariano está a unos 130 kilómetros al sureste de Luanda, la capital de Angola a la que llegó el Papa ayer sábado, en el marco de su gira por África que ya lo ha llevado a Camerún y Argelia. El último destino de su viaje de once días será Guinea Ecuatorial antes de regresar este jueves a Roma.

De esta manera, la amplia explanada que rodea el pequeño templo —construido por los portugueses en 1599 junto a la fortaleza de Muxima, tras la ocupación del territorio en 1589— se transformó este domingo en un intenso campamento de oración y encuentro.

El rezo del Rosario se realizó con el apoyo de lectores en varias lenguas e incluyó el canto del Salve Regina. 

El acto devocional, celebrado en un clima de profunda emoción y recogimiento, fue presentado por el Pontífice como una llamada concreta al compromiso cristiano. 

El Rosario, aseguró, “nos compromete a amar a cada persona con corazón de madre —de manera concreta y generosa— y a dedicarnos al bien de los demás, especialmente de los más pobres”.

Rezo del Rosario en Angola. Crédito: Patrick Leonard/EWTN News
Rezo del Rosario en Angola. Crédito: Patrick Leonard/EWTN News

“No más guerra, injusticia, pobreza ni deshonestidad”

Durante su intervención, el Papa aseguró que la Madre del cielo confía a los fieles un “gran proyecto”: “Construir un mundo mejor y acogedor, donde no haya más guerra, injusticia, pobreza ni deshonestidad, y donde los principios del Evangelio inspiren y modelen cada vez más los corazones, las estructuras y los programas, para el bien de todos”.

“¡Es el amor el que debe triunfar, no la guerra!”, proclamó el Pontífice, tras asegurar que este mensaje está en el corazón de María, la Madre de todos.

En el texto que pronunció tras el rezo mariano, León XIV citó a su predecesor San Juan Pablo II, quien en la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae describió el Santo Rosario como la oración de un cristianismo que ha conservado la “frescura de sus comienzos” y se siente “impulsado por el Espíritu” para “proclamar, e incluso gritar, ante el mundo que Jesucristo es Señor y Salvador”.

En esta línea, el Papa exhortó a los católicos a esforzarse “sin medida” para que “nadie carezca de amor”. Y añadió: “Buscamos también proveer lo necesario para vivir con dignidad y felicidad: que el hambriento tenga qué comer, que el enfermo reciba los cuidados necesarios, que a los niños se les garantice una educación adecuada y que los ancianos puedan vivir sus últimos años en paz”. Llamó así a imitar a la Virgen María, como una madre que “piensa en todo esto”.

Rostros de personas que participaron en el rezo del Rosario. Crédito: Patrick Leonard/EWTN News
Rostros de personas que participaron en el rezo del Rosario. Crédito: Patrick Leonard/EWTN News

“En verdad, María piensa en todo esto y además nos invita a compartir su preocupación maternal”, afirmó.

Tras la meditación de los Misterios Gloriosos, el Papa puso en valor la figura de la Virgen venerada por los angoleños como Madre del Corazón —Mamã Muxima en lengua kimbundu—, que, según explicó, “ha trabajado en silencio para mantener vivo y palpitante el corazón de la Iglesia”.

Mamá Muxima acoge a todos, escucha a todos y reza por todos

“Su corazón encierra una multitud de corazones: los suyos y los de tantas personas que aman, rezan, celebran, lloran y a veces —cuando no pueden venir personalmente— confían sus súplicas y peticiones a cartas y mensajes postales”, aseveró.

“Mamá Muxima acoge a todos, escucha a todos y reza por todos”, manifestó.

El santuario de Muxima combina una profunda devoción religiosa con un pasado histórico complejo, ligado a la época colonial y a la trata de esclavos. Durante ese periodo, la iglesia fue utilizada como centro de bautismos forzados de africanos esclavizados antes de ser trasladados al puerto de Luanda y embarcados hacia América.

Aunque no se refirió explícitamente a este episodio oscuro de la historia, el Papa recordó que en este lugar, “durante siglos, muchos hombres y mujeres han orado en tiempos de alegría y también en momentos de dolor y de grandes sufrimientos en la historia de este país”.

El Papa recorrió en carrito de golf la explanada. Crédito: Patrick Leonard/EWTN News
El Papa recorrió en carrito de golf la explanada. Crédito: Patrick Leonard/EWTN News

“Como María, también nosotros estamos hechos para el cielo. Mientras caminamos con alegría hacia el cielo, la miramos a ella como nuestra buena Madre y modelo de santidad”, señaló el Pontífice.

Antes de la intervención papal, tomó la palabra el obispo de la diócesis de Viana, Mons. Emílio Sumbelelo, quien recordó que este santuario, originalmente dedicado a la Inmaculada Concepción, fue espontáneamente “rebautizado” por los fieles como santuario de la “Madre del Corazón”.

Cientos de personas participaron en el rezo del Rosario. Crédito: Marco Mancini/EWTN News
Cientos de personas participaron en el rezo del Rosario. Crédito: Marco Mancini/EWTN News

Un título hermoso —subrayó después el Papa— “que nos lleva a reflexionar sobre el corazón de María: un corazón puro y sabio, capaz de guardar y meditar los acontecimientos extraordinarios de la vida del Hijo de Dios”.

“Al orar juntos, hemos hecho lo mismo, dejándonos guiar por María en la meditación sobre Jesús. Hemos recorrido con ella los distintos momentos de la vida de su Hijo, para alimentar en nosotros un amor tan universal como el suyo”, concluyó.

De arquitectura sobria y estilo portugués, el santuario —incendiado en 1641 por colonos neerlandeses y posteriormente reconstruido— custodia una antigua imagen de la Inmaculada Concepción, objeto de gran veneración popular. 

Cada año, entre agosto y septiembre, miles de personas participan en peregrinaciones nacionales, recorren la iglesia de rodillas y toman parte en una multitudinaria procesión nocturna a la luz de las velas.