
El Papa Benedicto XVI nació un día como hoy, el 16 de abril de 1927, hace 97 años. / Crédito: Flickr Mark Bray CC BY 2.0 DEED
Un día como hoy, 16 de abril, nació el Papa Benedicto XVI, y dentro de tres días se recordará también el aniversario de su elección en 2005 como sucesor de San Pedro.
Benedicto XVI, cuyo nombre de bautizo es Joseph Ratzinger, nació en Marktl am Inn, en la Diócesis de Passau (Alemania), el 16 de abril de 1927.
Su adolescencia y juventud no fueron sencillas, pues fue testigo de cómo el régimen nazi imponía su ideología en Alemania y extendía sus efectos al resto de Europa, con una gran hostilidad hacia la Iglesia Católica.
Por ello, la fe y la educación que recibió en el hogar fueron fundamentales, ya que lo ayudaron a descubrir la belleza y la verdad en Cristo. Con su hermano Georg fueron obligados a inscribirse en las juventudes hitlerianas, pero el futuro pontífice nunca frecuentó las reuniones.
Al año siguiente de terminada la guerra, Joseph ingresó a la Escuela superior de filosofía y teología de Freising y en la universidad de Munich.
Con 24 años de edad, el joven Ratzinger fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1951, en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo.
En 1953 el joven sacerdote se doctoró en Teología con la tesis Pueblo y casa de Dios en la doctrina de la Iglesia de San Agustín y cuatro años después obtuvo la habilitación para enseñar gracias a su disertación sobre La teología de la historia de San Buenaventura.
Su gran valor intelectual lo llevó a participar entre 1962 y 1965 en el Concilio Vaticano II como consultor teológico del Arzobispo de Colonia (Alemania), Cardenal Joseph Frings.
Tras desempeñar varios cargos en el Episcopado alemán y en la Comisión Teológica Internacional, fue nombrado en marzo de 1977 Arzobispo de Munich y Freising por el Papa San Pablo VI, quien en junio de ese año lo creó cardenal.
Como integrante del Colegio Cardenalicio, Ratzinger participó en los cónclaves que eligieron a Juan Pablo I y San Juan Pablo II en 1978 y a él mismo en 2005.
San Juan Pablo II lo nombró presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional el 25 de noviembre de 1981. Ese mismo día también lo puso al frente de la Congregación para la doctrina de la fe como prefecto, cargo que ejercería hasta el final del pontificado del Papa polaco.
Su elección como Papa de la Iglesia Católica
El 19 de abril de 2005, el Cardenal Joseph Ratzinger fue elegido como el 265 Papa de la Iglesia Católica. Al salir al balcón de la Basílica de San Pedro, el nuevo pontífice se definió ante los miles de fieles reunidos en la plaza como un “simple y humilde trabajador en la viña del Señor”.
“Me consuela el hecho de que el Señor sabe trabajar y actuar también con instrumentos insuficientes, y sobre todo confío en vuestras oraciones. En la gloria del Señor resucitado, confiados de su ayuda permanente, caminemos hacia adelante, el Señor nos ayudará y María Santísima Madre está de nuestra parte”, añadió.
Durante su ministerio sacerdotal y petrino, Benedicto XVI publicó obras que continúan influyendo dentro y fuera de la Iglesia Católica. Entre ellas se hayan Introducción al Cristianismo, Dogma y revelación, Informe sobre la fe, La sal de la tierra y Jesús de Nazaret.
Además, escribió las encíclicas Deus caritas est en 2005, Spe salvi en 2007 y Caritas in veritate en 2009. También están las exhortaciones apostólicas Sacramentum Caritatis de 2007, Verbum Domini de 2010, Africae munus de 2011 y Ecclesia in Medio Oriente de 2012.
Benedicto XVI llevó adelante 24 viajes internacionales, el primero fue a Colonia en 2005 para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud y el último tuvo por destino el Líbano, en 2012.
Su renuncia al pontificado
El 11 de febrero de 2013, durante un consistorio, Benedicto XVI anunció a los cardenales su decisión de renunciar como Obispo de Roma y sucesor de Pedro.
“Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino”, afirmó el Papa, a quien le faltaban pocas semanas para cumplir 85 años.
El Pontífice dijo que era “muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando”.
“Sin embargo —añadió—, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”.
La renuncia se hizo efectiva el jueves 28 de ese mismo mes. Desde entonces, hasta su fallecimiento, Benedicto XVI residió en el monasterio Mater Ecclesiae, en el Vaticano, donde se dedicó al estudio, a la lectura y a la oración, recibiendo siempre a sus amigos, a su secretario Mons. Georg Gänswein y en varias ocasiones al Papa Francisco.
Benedicto XVI partió a la Casa del Padre el 31 de diciembre de 2022, a los 95 años de edad.
Siguiendo la voluntad del Papa alemán sus restos descansan en las grutas vaticanas, en la tumba que ocupó el cuerpo de Juan Pablo II hasta su beatificación en 2011, cuando fue trasladado a la capilla de San Sebastián de la Basílica de San Pedro.