De triunfar en La Voz a la secularización: el redentorista Damián María Montes deja el sacerdocio 


P. Damián María Montes CSsR. / Crédito: La Voz

“Después de casi tres años de preguntas, de búsqueda, de silencios y de una profunda lucha interior, he decidido retirarme definitivamente del ejercicio del ministerio sacerdotal”,  confirmó Damián María Montes, quien se dio a conocer al concursar en el formato televisivo La Voz España

En un mensaje difundido a través de sus nutridas redes sociales, donde acumula miles de seguidores, el exreligioso afirma que tomó la decisión “con una inmensa gratitud por todo lo vivido”, en un tiempo en el que ha disfrutado de experiencia y conocido “personas y lugares que permanecerán para siempre en mi corazón y que han configurado de manera decisiva la persona que soy hoy”. 
 
Montes asume que el trayecto hasta esta resolución “ha sido un camino muy difícil en algunos momentos”, aunque asegura que la toma “en paz y con la conciencia tranquila de haber amado de verdad cada misión encomendada, de haber abierto caminos y de haber creado puentes de diálogo necesarios”. 
 
“Hay razones de peso que me guardo, que sostienen esta decisión y que volvieron mi servicio misionero enormemente difícil”, describe Montes, quien observa el futuro “en profunda continuidad con lo vivido”.  

En ese futuro “la educación, la literatura, la poesía, el teatro y la creación cultural serán los espacios desde los que intentaré aportar algo de belleza, pensamiento y humanidad al mundo”, adelanta. 
 
“Gracias a quienes habéis caminado conmigo durante estos veinte años de vida religiosa. Gracias por vuestra confianza, vuestro cariño y vuestra presencia, especialmente en los momentos más difíciles. Allá donde esté mi casa tendrá las puertas siempre abiertas para vosotros. Ojalá queráis acompañarme también en este nuevo capítulo de mi biografía”, concluye el texto. 

En un vídeo, Montes hace repaso de su vida como sacerdote misionero en diversos lugares asume que los últimos años de su ministerio han configurado un tiempo “muy triste y muy difícil”, aunque espera que se le abran nuevas oportunidades en el futuro, incluso para construir una familia.  

Quién es Damián María Montes 

Nacido en Granada en 1986, Damián María Montes ingresó en el postulantado de los redentoristas a los 18 años. Su etapa de noviciado la vivió en Ciorani (Italia), donde profesó sus votos temporales. Tras estudiar en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid, fue enviado como misionero a Calcuta (India) antes de realizar sus votos perpetuos. Fue ordenado sacerdote en Granada en el año 2013.  

En febrero de 2024 se conoció su asistencia junto a otro religioso redentorista al espectáculo irreverente La capìtal del pecado 2.0 conducido por el actor Juan Dávila.  

Secularizaciones en sacerdotes y religiosos “influencers” 

El anuncio de secularización de Damián Montes no es el primero que se produce entre sacerdotes y religiosos que destacaron en el mundo de las redes sociales o ganaron fama a través de la televisión.  

Así sucedió con Cristina Scuccia, que ganó la edición italiana de La Voz en 2014 y, pese a haber realizado en 2019 su profesión perpetua en las Ursulinas de la Sagrada Familia, pidió la dispensa en 2022.  

En octubre de 2023, Daniel Pajuelo, entonces sacerdote español de la Compañía de María (marianistas), anunció la solicitud de dispensa de sus votos religiosos y del ministerio sacerdotal, tras una trayectoria en la que no faltaron polémicas. Pajuelo fue, junto a Montes, uno de los fundadores de la plataforma iMission de evangelizadores católicos. 

Al mes siguiente, el salvadoreño Samuel Bonilla, conocido hasta entonces como Padre Sam, compartió con sus seguidores que había tomado la misma decisión, menos de ocho años después de su ordenación. La dispensa fue ratificada en diciembre de 2024. 

El francés Matthieu Jasseron, ordenado en junio de 2019 en la Archidiócesis de Sens-Auxerre, anunció en octubre de 2024 el abandono del sacerdocio tras un tiempo sin aparecer en sus redes sociales, donde había desarrollado una controvertida actividad, incluyendo vídeos en los que simulaba ser un disc jockey sobre un altar, revestido con alba y casulla.  

En febrero de 2026, el italiano Alberto Ravagnani explicó las razones por las que decidió colgar alba, estola y casulla, en una decisión relacionada con su incapacidad para vivir el celibato: “No lograba respetarlo realmente”, indicó.