El Papa, a obstetras peruanas en el Vaticano: “Sigan perseverando en la defensa de la vida”


Obstetras peruanas, poco antes de recibir la bendición del Papa / Crédito: Cortesía Elisabeth Yalán

Un grupo de obstetras procedentes de Perú vivió este miércoles un emotivo encuentro con el Papa, tras la Audiencia General de este miércoles, en el que recibieron palabras de aliento para continuar su labor en defensa de la vida.

“Hemos estado mucho tiempo con él. Nos dijo que hay que seguir perseverando, que lo importante es la defensa de la vida”, explica a ACI Prensa Elisabeth Yalan, una de las participantes. Un mensaje que, según explica, estuvo acompañado de gestos de atención y escucha. “Hemos pedido al Santo Padre la bendición que necesitamos para seguir cuidando la vida de la madre, del niño por nacer y de la familia”, añade.

El grupo de obstetras de Perú, esperando en la plaza de San Pedro para la Audiencia General. Crédito: Cortesía Elisabeth Yalan
El grupo de obstetras de Perú, esperando en la plaza de San Pedro para la Audiencia General. Crédito: Cortesía Elisabeth Yalan

Se trata de una delegación reducida de 8 profesionales docentes de la Universidad Nacional mayor de San Marcos de la Lima y la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann de Tacna. El gremio de obstetras agrupa a unos 45.000 profesionales en el Perú y celebrará el próximo 10 de octubre sus 200 años de historia.

La broma del Papa

En tono distendido, el Papa bromeó con el grupo al conocer que celebran ese aniversario: “Aquí no parece que haya nadie que tenga 200 años”, dijo en castellano, provocando las risas de las presentes. El Pontífice acogió con interés el trabajo de estas profesionales, que ejercen también como docentes. “Necesitamos fuerza y oración. Estamos luchando como formadoras con las conciencias y con la espiritualidad que necesita todo ser humano, especialmente en el ámbito de la salud”, detalla Yalan.

Obsequiaron al Papa con este retablo. Crédito: Victoria Cardiel/EWTN News
Obsequiaron al Papa con este retablo. Crédito: Victoria Cardiel/EWTN News

Como obsequio al Pontífice, entregaron un retablo de madera —patrimonio cultural de la nación— elaborado por artesanos de Ayacucho, en la zona central andina. La pieza incluye una imagen del Señor de los Milagros y de la Virgen de Guadalupe.

La escena representada muestra a una madre gestante acompañada por su esposo, ambos vestidos con trajes típicos andinos como símbolo de respeto a la interculturalidad, mientras son atendidos por una obstetra. La obra constituye además una defensa explícita del niño no nacido. 

Herederas de la partera francesa Benita Cadeau de Fesel

Las actuales profesionales se consideran herederas de la partera francesa Benita Cadeau de Fesel, quien llegó al Perú en 1826 y es reconocida hoy como la pionera de la obstetricia moderna en el país. El panorama que encontró en el Perú de hace 2 siglos era desolador: el parto constituía una de las principales causas de muerte entre las mujeres.

El grupo de obstetras se alojó en una parroquia de la periferia de Roma donde es párroco el peruano P. Carlos Silva Yacila, FSA. Crédito: Victoria Cardiel /EWTN News
El grupo de obstetras se alojó en una parroquia de la periferia de Roma donde es párroco el peruano P. Carlos Silva Yacila, FSA. Crédito: Victoria Cardiel /EWTN News

Hoy la situación ha mejorado, pero no está del todo solucionada. Según los últimos datos disponibles del Banco Mundial (2023), en Perú mueren 51 mujeres por cada 100.000 nacidos vivos.

Dificultades de un embarazo en zonas remotas de Perú

Las dificultades se agravan en zonas remotas. En la selva, al oriente del país, por ejemplo, acceder a un puesto de salud con atención médica y obstétrica puede implicar cruzar el río Amazonas durante horas. “Tardan como seis horas”, lamenta Mirian Solís Rojas, con 36 años de experiencia como obstetra en Perú.

Ante estas barreras, los agentes comunitarios desempeñan un papel fundamental. Preparan camillas improvisadas y trasladan a las mujeres hasta un punto accesible para las ambulancias manifestó la Obstetra Bertha Sandoval, otra de las obstetras, que trabaja en Lima norte, en zonas limítrofes con la sierra. “Ellos tienen sus domicilios en los cerros. La ambulancia que tenemos nosotros no llega arriba”, añade.

Existen, además, obstáculos culturales. En algunas comunidades nativas, “su costumbre es que el jefe de la tribu o de la comunidad autorice el ingreso del personal sanitario y no siempre se produce”, señala Solís Rojas. 

Talleres de formación impartidos por las obstetras de Perú. Crédito: Cortesía Elisabeth Yalán
Talleres de formación impartidos por las obstetras de Perú. Crédito: Cortesía Elisabeth Yalán

A ello se suma la confianza de muchas mujeres en parteras empíricas sin formación académica ni recursos médicos. En situaciones de emergencia, esta circunstancia puede resultar letal. “El momento de mayor posibilidad de muerte materna es justamente después del parto, por hemorragias”, explica Solís Rojas.

Entre las iniciativas que buscan reducir estos riesgos destacan las llamadas “casas de espera”. Pilar Ordóñez subraya su importancia en regiones de difícil acceso, especialmente en zonas altoandinas. “Las mujeres que están próximas a su fecha de parto, por lo menos unas dos semanas antes, son trasladadas a casas cercanas al centro materno, respetando sus costumbres”, explica Ordóñez, quien ha participado directamente en este tipo de atención.

Detrás de esta labor hay una marcada vocación de servicio. “Estamos siempre dispuestas a poder atender a las mujeres, escucharlas, ayudarlas de manera integral. Las acompañamos en todo su curso vital y hay un trabajo de empatía con ellas, logramos su confianza para poder ayudarlas mejor”, afirma Elizabeth Yalán. 

Pergamino con la bendición papal de León XIV para las obstetras de Perú. Crédito: Cortesía Elisabeth Yalan
Pergamino con la bendición papal de León XIV para las obstetras de Perú. Crédito: Cortesía Elisabeth Yalan

Las obstetras peruanas acaban de participar en la 34 edición de un congreso mundial celebrado en Lisboa, organizado por la Confederación Internacional de Matronas ICM, cuyo lema de este año es “Un millón más de matronas hoy” donde presentaron una experiencia innovadora. “Hemos presentado experiencias que estamos realizando e incorporando la sabiduría de la cosmovisión andina” señala.

La maternidad, algo muy sagrado en las comunidades originarias

Otra  de las participantes, Jacqueline Flores, pone en valor esta perspectiva de sabiduría ancestral en la que, según destaca “hay una visión muy noble, una enorme fortaleza y una gran sensibilidad”.

“Consideran la maternidad como algo muy sagrado, y eso es precisamente lo que queremos recuperar en nuestras sociedades”, añade.

Estas obstetras son pioneras en integrar la cosmovisión andina de las parteras empríricas. Crédito: Cortesía Elisabeth Yalán
Estas obstetras son pioneras en integrar la cosmovisión andina de las parteras empríricas. Crédito: Cortesía Elisabeth Yalán

Flores trabajó durante cinco años en zonas rurales del Perú profundo, en Huancavelica y en la sierra de La Libertad, lugares sin acceso a electricidad ni agua. Allí se comprobó que “la principal barrera que teníamos era la interculturalidad”.

“Yo amalgame mi conocimiento con las tradiciones de la comunidad y logré muchas veces salvar vidas de pacientes a las que las pude dirigir hacia un establecimiento de salud de mayor complejidad y evitar, por ejemplo, una atonía uterina. En mi calidad de docente me di cuenta de que esa era la parte que nos faltaba en la formación de las futuras obstetras”, detalla.

Por ello, desde hace cuatro años impulsan un programa formativo que lleva a estudiantes al Cusco, concretamente a una comunidad de Yanahuara, donde se practica una atención con adecuación intercultural. Allí, las propias parteras transmiten sus conocimientos ancestrales a las futuras profesionales.

Cada año, unas 50 estudiantes viajan desde Tacna en un trayecto de más de 20 horas por carretera. “La universidad proporciona la logística necesaria para que puedan formarse en este contexto. No solo aprenden técnicas tradicionales, sino también un enfoque integral de la atención”, explica.

Una experiencia pionera que han querido llevar a este congreso “para que el mundo conozca que nosotros trabajamos con un enfoque diferente”, concluye.  El rol del obstetra hoy abarca la salud sexual y reproductiva, en los campos de promoción de la salud, prevención, gestión e investigación, participamos activamente en el alto riesgo obstétrico.