El Vaticano reúne a cristianos y religiones orientales para fortalecer la fraternidad en Europa


La cúpula de la Basílica de San Pedro vista desde los Jardines Vaticanos. / Crédito: Victoria Cardiel/EWTN News.

Representantes del cristianismo y de religiones orientales presentes en Europa se reunieron en Roma para reflexionar sobre la fraternidad y promover el diálogo y la cooperación interreligiosa en el continente.

El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso del Vaticano organizó este encuentro, celebrado entre el 23 y 24 de junio en la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino (Angelicum) de Roma, bajo el título “Budistas, cristianos, hindúes, jainistas y sijes en Europa: construyendo la fraternidad mediante el diálogo y la colaboración”.


Destacados líderes religiosos, representantes del cristianismo y de las religiones dhármicas (budismo, hinduismo, jainismo y sijismo) acudieron a esta cita, concebida como una oportunidad para la escucha mutua, aprendizaje y enriquecimiento recíproco.

Los participantes reflexionaron sobre los desafíos que enfrentan las sociedades contemporáneas y reafirmaron la importancia del diálogo y la colaboración como medios para fomentar la comprensión, la solidaridad y la esperanza, según informó el dicasterio vaticano en un comunicado. 

La fraternidad no debe ser “una utopía”

En su discurso de bienvenida, el Cardenal George Jacob Koovakad, Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, lamentó que el concepto de fraternidad “se considera a menudo una idea utópica”, especialmente en un contexto marcado por las guerras y divisiones. 

Al dirigir su mirada a Europa, recordó el “patrimonio cultural y religioso que atestigua con orgullo el florecimiento de grupos heterogéneos y su integración a lo largo de la historia”, marcada por la migración, la globalización y los cambios demográficos.

El purpurado se refirió al Viejo Continente como un “rico crisol” de grupos étnicos, lenguas y tradiciones religiosas. Un patrimonio que, a su juicio, debe valorarse para crear “una sociedad inclusiva, cohesionada y armoniosa” que respete la dignidad y los derechos humanos, incluido “el de profesar y practicar la propia religión”.

En este contexto, los participantes reconocieron el papel fundamental de la fraternidad en la construcción de comunidades pacíficas y subrayaron que los creyentes deben dar un testimonio creíble de sus valores morales y convicciones de fe, así como promover la fraternidad

Sin dejar de lado sus respectivas tradiciones religiosas, durante la conferencia se destacó también la importancia de fortalecer el respeto mutuo y la cooperación.Además, reafirmaron el compromiso de fomentar una cultura del encuentro y de la colaboración en favor del bien común.

Por último, expresaron su esperanza de que esta colaboración siga inspirando a la sociedad en general y contribuya a la construcción de la fraternidad y la paz.