
null / Crédito: CSW.
Solidaridad Cristiana Mundial (CSW por sus siglas en inglés), una organización de derechos humanos con sede en el Reino Unido, pidió medidas concretas para reducir las tensiones en Sudán tras el asesinato del sacerdote Youhanna Al-Amin, quien permaneció con su comunidad en medio de la creciente violencia en las montañas Nuba.
En un informe compartido con ACI África el jueves 25 de junio, el presidente Fundador de CSW, Mervyn Thomas, condena el asesinato, ocurrido el 19 de junio, del párroco de la parroquia de San Vicente Kauda en la diócesis católica de El Obeid (Sudán), tras supuestamente denunciar el robo de medicamentos destinados a la población local.
“Hacemos un llamado a las autoridades de la zona para que tomen medidas concretas para reducir las tensiones y proteger a los ciudadanos, e instamos una vez más a la comunidad internacional a intensificar sus esfuerzos para poner fin al devastador conflicto en Sudán”, afirma Thomas en el informe.
El P. Youhanna fue asesinado junto con un vigilante parroquial y otra persona en las montañas Nuba de Sudán, una región asolada desde hace tiempo por el conflicto y la inestabilidad.
Según un informe del sábado 20 de junio de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN por sus siglas en inglés), que cita fuentes locales, el P. Youhanna fue asesinado en medio de la escalada de tensiones tribales y disputas entre facciones armadas que operan en la zona.
Las fuentes indicaron que el asesinato parece haber sido un acto de represalia después de que el P. Youhanna denunciara el robo de medicamentos que la Iglesia custodiaba para beneficio de los residentes.
Kauda es el principal centro de las zonas de las montañas Nuba controladas por el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés-Norte (SPLM-N).
En los últimos meses, el empeoramiento de la inseguridad y los enfrentamientos entre grupos armados y tribales obligaron a algunos religiosos a abandonar la región.
Sin embargo, el P. Youhanna decidió quedarse. Según quienes lo conocían, se negó a abandonar a la comunidad a la que servía, incluso cuando la situación humanitaria se deterioraba.
En una región marcada por la pobreza y el acceso limitado a servicios esenciales, su ministerio trascendió la atención pastoral. La Iglesia también fue una importante fuente de asistencia sanitaria y apoyo para familias vulnerables.
La noticia de su fallecimiento ha conmocionado a la Diócesis de El Obeid, donde el P. Youhanna ejerció su ministerio durante casi tres décadas.
En un mensaje de condolencia compartido con ACN, la parroquia de San Pedro Babnusa de la Diócesis de El Obeid recordó los largos años de servicio del sacerdote, señalando que ejerció su ministerio en la parroquia desde 1997 hasta 2021.
La parroquia, ubicada en Kordofán Occidental, describió una trayectoria que comenzó cuando el P. Youhanna llegó como seminarista, para luego servir como diácono, sacerdote y, finalmente, párroco.
“Era amigo de los jóvenes y los niños, y amó su trabajo hasta el final”, expresó la parroquia en su homenaje.
Según el informe de la CSW del 25 de junio, las tensiones estallaron en Kauda hace aproximadamente tres meses cuando el SPLM/N, la autoridad gobernante de la ciudad, delimitó territorios entre las tribus Otoro y Shawaya, lo que provocó que algunos miembros de la primera atacaran aldeas Shawaya.
El informe indica que los ataques se han extendido desde entonces a la tribu Kawaleeb, a la que pertenece el comandante del SPLM/N, Izzat Koko, y fuentes de la CSW especulan que este podría haber sido el motivo del asesinato del sacerdote Al Amin, dado que tanto la tribu Otoro como la Kawaleeb son predominantemente cristianas.
El reporte de CSW revela que también podría existir un motivo económico derivado de la escasez de alimentos y medicinas entre los combatientes Otoro.
Según se informa, las iglesias se han utilizado ampliamente como refugios durante el conflicto en Sudán, particularmente en las montañas Nuba, de donde procede la mayoría de los cristianos sudaneses. Los ataques contra lugares de culto y líderes religiosos también han sido ampliamente documentados a lo largo del conflicto, y tanto las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) como las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) han utilizado lugares de culto con fines militares.
“Los ataques contra lugares de culto siempre deben ser condenados, pero resultan particularmente preocupantes en una región conocida por la coexistencia pacífica entre comunidades religiosas y étnicas”, afirma Thomas en el informe.
Publicado originalmente en ACI África. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.