
Imagen referencial. / Crédito: Gerd Altmann / Pixabay.
Los obispos católicos de todo el Reino Unido indican que requieren conocer más detalles legislativos antes de apoyar las propuestas del gobierno para prohibir las redes sociales a los menores de 16 años.
El 15 de junio, la secretaria de Estado de Ciencia, Innovación y Tecnología, Liz Kendall, anunció ante la Cámara de los Comunes que el gobierno “prohibirá a las empresas de redes sociales prestar sus servicios a menores de 16 años”.
Kendall afirmó que el Reino Unido seguiría el mismo modelo de Australia, el primer país del mundo en prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. La prohibición en el Reino Unido entrará en vigor a principios del próximo año.
En una respuesta por correo electrónico a EWTN News el 17 de junio, sobre si los obispos de Inglaterra y Gales apoyan la prohibición propuesta, una portavoz de la Conferencia Episcopal Católica de Inglaterra y Gales declaró: “Hasta que el gobierno publique más detalles, es difícil dar una respuesta afirmativa o negativa”.
Sin embargo, el Obispo John Arnold, responsable de comunicaciones del Episcopado, “está muy interesado en garantizar que la seguridad y la protección de la dignidad de los jóvenes en línea sean una preocupación fundamental para todos”, según el comunicado.
En otro correo electrónico a EWTN News, Mons. Arnold escribió que “la seguridad de los niños y jóvenes en el mundo digital es primordial. Los jóvenes se enfrentan hoy a muchas presiones, que a menudo se ven exacerbadas por el material irreal y dañino al que acceden en línea”.
“En lo que respecta al uso responsable y apropiado de la tecnología, la protección de los niños y jóvenes es una responsabilidad compartida entre padres, escuelas, gobierno y sociedad”, afirmó.
“Insto a todos a colaborar para proteger y situar la dignidad de la persona humana, especialmente de los niños, los jóvenes y los vulnerables, en el centro de los avances tecnológicos y legislativos”, declaró el obispo.
Por su parte, la Conferencia Episcopal de Escocia afirmó que “preferiría no pronunciarse directamente sobre la cuestión política específica, sino ofrecer una respuesta meditada sobre los nobles principios que sustentan las medidas de seguridad en línea”.
“Los obispos apoyan la introducción de cualquier medida nueva que aumente la seguridad en línea para niños y jóvenes”, declaró la Conferencia.
“Tenemos la responsabilidad de garantizar que los niños y jóvenes estén protegidos del contenido dañino e inapropiado para su edad, y de los entornos en línea que puedan afectar negativamente su bienestar, sus relaciones y su desarrollo saludable”, continuó el comunicado.
La propuesta del gobierno del Reino Unido incluye la prohibición del uso por parte de menores de plataformas como Instagram, YouTube, TikTok, Snapchat, Facebook y X. No tienen previsto incluir en la prohibición servicios de mensajería como WhatsApp y Signal.
También se restringirá la posibilidad de que los creadores de contenido y desconocidos contacten con menores de 16 años en otros servicios en línea, como los videojuegos.
“¿Quién debería asumir la responsabilidad?”
Edwin Fawcett, psicoterapeuta católico radicado en Inglaterra y Gales, también tiene dudas sobre los beneficios y desventajas de la propuesta.
“A estas alturas, el impacto negativo de las redes sociales en la salud mental y emocional, especialmente en los cerebros en desarrollo, es prácticamente indiscutible. ¿Quién debería responsabilizarse de la formación y educación de los jóvenes?”, declaró a EWTN News.
“La sabia respuesta de la Iglesia: los padres. Sin embargo, en una sociedad ajetreada, competitiva y fragmentada, el tsunami de la hiperrealidad digital es casi imposible de evitar o resistir”, afirmó.
Fawcett argumentó que existe “una pandemia de heridas y carencias relacionales en el mundo real” que “ha creado las condiciones para problemas de salud mental generalizados, que se activan y agravan por el comportamiento adictivo en línea, un comportamiento elegido en un intento de anestesiar esas mismas heridas”.
Continuó: “Es difícil decir si la prohibición está diseñada para apoyar los derechos y responsabilidades de la familia. Pero oremos para que una profunda renovación de la vida familiar, las comunidades y la cultura comience a llenar el vacío que las redes sociales prometieron falsamente llenar, un vacío que ahora podría quedar al descubierto con la prohibición inminente”.
Lucy Marsh, portavoz del Family Education Trust, un organismo de investigación laico que apoya los valores familiares tradicionales, afirmó que la prohibición no ha sido “suficientemente meditada”.
“Los niños no deberían tener acceso sin supervisión a las redes sociales, pero el apresurado plan del gobierno de prohibir que los menores de 16 años usen ciertas plataformas es un error”, declaró a EWTN News.
“En lugar de educar a los padres sobre cómo restringir el acceso de sus hijos a internet y concienciar sobre por qué los niños pequeños no deberían tener teléfonos inteligentes, el gobierno está intentando introducir la identificación digital por la puerta trasera. Esto implica el uso de reconocimiento facial y datos biométricos, lo que supone proporcionar aún más información a las empresas tecnológicas. En nombre de la protección infantil, esos niños estarán sometidos a una vigilancia aún mayor”.
El gobierno “debería centrarse en garantizar que las empresas tecnológicas fabriquen teléfonos para niños que no puedan acceder a aplicaciones de redes sociales, incluido WhatsApp, que es utilizado por adultos depredadores para compartir pornografía y abusar de menores”, afirmó.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.