La hija de un imán musulmán en Guinea-Bissau hace sus votos como monja católica


La joven Aicha Settimia Canté en su profesión temporal como monja católica. Crédito: Cortesía Radio Sol Mansi.

La hija de un imán de Guinea-Bissau ha hecho su primera profesión como religiosa católica, describiendo este hito como una respuesta al llamado de Dios y un momento de “alegría, emoción y profunda gratitud”.

Aicha Settimia Canté, de 27 años, hizo su profesión temporal el 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, en la Congregación de las Hermanas del Espíritu Divino (CDS, por sus siglas en inglés).

La celebración tuvo lugar en la diócesis de Bissau y fue presidida por el obispo emérito local, Mons. José Câmnate Na Bissign.

“Ante todo, quiero dar gracias a Dios por haberme llamado, elegido y sostenido hasta este momento”, dijo Canté en su discurso de acción de gracias, y agregó que su corazón “rebosa de alegría, emoción y profunda gratitud”.

La vocación religiosa de Canté tiene un significado especial porque proviene de una familia musulmana. Es hija de un imán y originaria de Safim. Fue bautizada en la parroquia Nuestra Señora de Gracia Farim de la diócesis de Bissau y recibió la confirmación en la parroquia Santa Ana Mansoa antes de emprender su camino hacia la vida consagrada.

Su profesión pone de relieve la coexistencia de diferentes tradiciones religiosas en Guinea-Bissau.

“Mi vocación se fortaleció”

En su discurso durante la celebración eucarística, la nueva religiosa agradeció a Mons. Na Bissign por presidir la celebración.

“Muchas gracias por aceptar presidir esta celebración, que es tan significativa para mí. Su presencia hizo que este día fuera aún más hermoso y lleno de significado”, dijo.

Asimismo, expresó su gratitud a la superiora y a las hermanas de su congregación religiosa por el acompañamiento durante toda su formación.

“Cada uno de ustedes contribuyó a mi formación y al fortalecimiento de mi vocación”, dijo.

Canté también reconoció a quienes la acompañaron durante su formación, incluyendo sus estudios de francés, el postulantado y el noviciado, destacando que sus enseñanzas, consejos y gestos de amor la ayudaron a crecer como mujer cristiana y religiosa.

Asimismo, agradeció a quienes la acompañaron espiritualmente y la ayudaron a discernir su vocación.

“La vocación es una misión divina”

En su homilía, el obispo instó a Canté a asumir su vocación como una misión de fe y dedicación a Dios.

Hizo hincapié en que responder al llamado de Dios requiere determinación, una respuesta generosa y voluntad de servir, y señaló que Dios continúa llamando a hombres y mujeres a participar en su plan para la humanidad a pesar de los desafíos que enfrentan los jóvenes hoy en día.

Según el obispo, la vocación no debe entenderse simplemente como una elección individual desvinculada de la misión, sino como una respuesta al plan de Dios.

“Es una misión divina”, dijo, haciendo hincapié en la responsabilidad de quienes se ponen al servicio de Dios y de la humanidad.

Mons. Na Bissign también describió la fe como esencial para afrontar la vida y superar sus desafíos.

“Quienes no tienen fe en Dios se encuentran completamente desorientados”, dijo, e instó a quienes responden al llamado de Dios a mantener su relación con él en el centro de sus vidas.

También destacó la oración y la acción de gracias como elementos esenciales del camino cristiano e hizo un llamado a mantener una relación permanente con Dios en medio de los desafíos personales y sociales.

“En el corazón de la Iglesia, seré amor”

La profesión temporal se celebró bajo el lema atribuido a Santa Teresa del Niño Jesús: “En el corazón de la Iglesia, Madre mía, seré amor”.

Mons. Na Bissign presentó a la Virgen María como un modelo de respuesta al llamado de Dios.

“María es la respuesta completa a Dios”, dijo, y agregó que ella representa “el arca de la nueva alianza” debido a su disposición a recibir y cumplir la voluntad de Dios.

El obispo también destacó el papel del Espíritu Santo en la misión de la Iglesia, describiendo al Espíritu como “el principal compañero de la Iglesia”.

Ataques en las redes sociales

La profesión religiosa de Canté también atrajo comentarios ofensivos, ataques personales y discursos de odio en las redes sociales, particularmente debido a la identidad de su padre como imán musulmán y a la decisión de la joven de abrazar la vida religiosa católica.

Esta situación llevó a la Confederación Nacional de la Juventud Islámica de Guinea-Bissau a condenar los ataques y defender la libertad de conciencia y de religión.

La organización expresó su “profunda preocupación por la oleada de comentarios ofensivos, ataques personales y discursos de odio” que circularon en las redes sociales tras conocerse la elección religiosa de Canté.

La organización juvenil islámica recordó la enseñanza coránica de que “no hay coacción en la religión” e hizo un llamado para que la fe islámica se exprese a través de la paz, la misericordia, la justicia, la tolerancia, la sabiduría y el respeto por la dignidad humana, en lugar de insultos, humillaciones, amenazas o persecución.

“Respetar la elección de alguien no significa necesariamente estar de acuerdo con ella”, dijo la organización, haciendo hincapié en que el desacuerdo sobre las elecciones religiosas no justifica los ataques a la dignidad de otra persona.

El grupo también advirtió que la libertad de expresión no debe confundirse con la libertad de difamar, insultar, incitar al odio o provocar conflictos religiosos.

El comunicado de la organización aboga por una Guinea-Bissau en la que musulmanes, cristianos y personas de otros credos puedan vivir “con respeto, fraternidad y dignidad”, describiendo el episodio como una oportunidad para la reflexión y el diálogo, en lugar de una mayor división.

Publicado originalmente en ACI África y EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa